Tegucigalpa, Honduras (Conexihon).- Honduras es una de las principales economías receptoras de remesas en América Latina y el Caribe. En 2016, ese ingreso resultó de 3,847 millones de dólares, cifra equivalente a 18.4 puntos porcentuales del producto interno bruto, señala el informe Migración internacional, remesas e inclusión financiera del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (Cemla) por ello no es inusual que el principal destino para los hondureños sea Estados Unidos.

La marea de 14,000 connacionales que partió del país este 13 de octubre, en varias oleadas procedentes de Choluteca, La Ceiba y otros sectores del país mantenía su paso apresurado por México rumbo a un destino incierto. Durmiendo poco, entre cartones y plásticos desgastados donde recobran fuerzas para continuar su caravana.

La Caravana este martes descansa en la localidad mexicana de Huixtla y se espera que reanude su viaje el miércoles temprano, “se tomó la decisión de descansar para guardar luto por un migrante hondureño de 25 años que murió al caer de un camión durante el viaje del lunes”, indicaron medios internacionales.

La migración es un fenómeno multifactorial. En Honduras los flujos migratorios durante los últimos años presentan una tendencia creciente, pese a las cifras oficiales divulgadas en abril de 2018 por la Secretaría de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional, la juventud sigue siendo la principal población emigrante.

El éxodo creciente de la población hondureña responde a la falta de oportunidades laborales, como resultado de un mercado laboral caracterizado por altas tasas de desempleo y subempleo, así como a los altos niveles de inseguridad ciudadana, violencia y la necesidad de una reunificación familiar; una profunda crisis política que se arrastra desde 2009, al que se le empuja con graves casos de corrupción.

Relaciones Exteriores ha sostenido en los últimos meses que “se ha creado un clima propicio al crecimiento económico, el cual fue del 4.8% en 2017” y que “ha combatido con decisión el narcotráfico y el crimen organizado; logró una significativa reducción de 42.8 puntos en la tasa de homicidios por cada 100,000 habitantes”, además de reducir el 72% del ingreso de la droga a territorio hondureño.

Pobreza

No obstante, poco o nada estas cifras impactan en las ollas vacías de las familias hondureñas. La pobreza es extremadamente alta, principalmente en el área rural, en la última década, la pobreza en la población a nivel nacional ronda entre el 71% al 65%, llama la atención que en 2010 aumentó, para llegar al 66%. La pobreza en la población rural ronda entre 78% y 70% y en el último año de estimación aumentó dos puntos porcentuales, asimismo lo hizo en el área urbana.

En el caso de los hogares, la pobreza también manifiesta sus elevados niveles, principalmente en el área rural. En general, la pobreza total se ha reducido mínimamente en una década (63% a 60%), e incluso en el último año aumenta, y su efecto multiplicador se ve reflejado en el número de hogares pobres, que ya supera el millón de hogares. En el área rural, las reducciones porcentuales han sido un poco más visibles (71% a 65%), sin embargo, en absolutos su valor aumenta cada año, de acuerdo con la Encuesta Permanente de Hogares de Propósitos Múltiples; EPHPM 2001-2010

La pobreza en el país disminuye muy lentamente, e incluso sube, aun cuando en la década se han producido periodos de crecimiento económico, sin embargo, la desigualdad de los ingresos es abrumadora, por lo que reducciones en ella podrían producir efectos importantes en la reducción de la pobreza, sin embargo, hay una pobreza generalizada en la cual la población busca alternativas de satisfacción de las necesidades básicas insatisfechas, entre ellas las alimenticias y otras y consecuentemente lograr movilidad social y una opción es la migración, principalmente al exterior.

El PIB per cápita, considerado como un muy buen indicador del nivel de vida y en el caso de Honduras, en 2017, fue de 2.197€ euros, por lo que se encuentra con esta cifra está en la parte final de la tabla, en el puesto 136. Sus habitantes tienen un bajísimo nivel de vida en relación a los 196 países del ranking de PIB per cápita.

En cuanto al Índice de Desarrollo Humano o IDH, que elabora las Naciones Unidas para medir el progreso de un país y que en definitiva nos muestra el nivel de vida de sus habitantes, indica que los hondureños tienen una mala calidad de vida.

Mientras que, en 2017, la organización World Justice Proyect, aseguró que Honduras es uno de los países más débiles en términos de institucionalidad y de respeto a la legalidad. En América Latina ocupa la posición 28 de 30 países, lo cual implica que obtuvo peores resultados debido a la inseguridad juríduca, corrupción e irrespeto a los derechos humanos, poca transparencia y criminalidad.

Desempleo

En relación al empleo Honduras es uno de los pocos países latinoamericanos en los cuales todavía más de la mitad de los ocupados están en el sector rural, mayoritariamente en actividades agropecuarias, que es el principal sector generador de empleo y donde se encuentran los ingresos más bajos.

Pero los empleos rurales no agrícolas también son importantes y durante la década pasada, la creación de empleos fue mayor en áreas rurales que urbanas, con un aumento de la participación de las mujeres, actividades donde los ingresos son mayores. La estructura ocupacional está definida por el trabajo por cuenta propia, ayudado por familiares sin remuneración, que constituyen más de la mitad de los ocupados.

En el mercado de trabajo hondureño un poco más de la mitad de la población están incorporados al mundo del trabajo, con diferencias significativas entre la participación de los hombres y mujeres. El desempleo abierto aparentemente sus valores son muy bajos, sin embargo, un problema grave es el subempleo, tanto visible como invisible y en estos el subempleo por bajos ingresos es una gran preocupación en el país.

Corrupción

En cuanto al Índice de Percepción de la Corrupción del sector público en Honduras ha sido de 29 puntos, así pues, la percepción de corrupción de los hondureños en su país es muy alta. El más reciente informe de Transparencia Internacional considera que “hay una involución ya que en referencia al ranking entre los años 2015 y 2017, el país cae 24 puntos con respecto a 2016, la caída es de 12 escaños, ya que pasó del lugar 123 al 135.

Cifras obtenidas por el Comité por la Libre Expresión (C-Libre) revelan que en los últimos cinco años el Ministerio Público investigó más de 3,000 delitos por graves casos de corrupción, dejando un promedio de acto de corrupción cometido por funcionarios.

Violencia

Las causas confluyen, de acuerdo con la Red de organizaciones para la Protección de personas Desplazada, mediante una conferencia de prensa indicaron este lunes que la caravana de personas migrantes hondureñas, es ocasionada por una crisis humanitaria generada por la corrupción, violencia y pobreza que aqueja el Estado de Honduras.

Honduras no se encuentra en un conflicto armado declarado, las diferentes violencias que amenazan la vida cotidiana de la mayoría de los hondureños y no puede caracterizarse como una situación de inseguridad generalizada de alta gravedad que pone en riesgo la vida, libertad e integrad de la ciudadanía.

La Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos indicó en su reporte de 2018 que “la situación de derechos humanos es grave y se empeorará a menos que exista un verdadero proceso de rendición de cuentas por las violaciones cometidas y se realicen reformas extructurales”.

El país presenta una de las tasas de homicidios más altas del mundo, -recuerda Human Rights Watch- al advertir que a pesar de la reducción de estos delitos en los últimos años. Entre los más vulnerables a actos de violencia se incluyen periodistas, activistas campesinos, y lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero (LGBT). La destacada activista por los derechos indígenas y ambientalista Berta Cáceres fue asesinada en marzo de 2016; la policía no había investigado amenazas previas contra su vida.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos expresó por su parte que “el gobierno privilegia la presión frente al diálogo, toda protesta o reinvindicación es fuertemente reprimida y las personas son objeto de estigmatización, detenciones y procesos penales (…)”.

Debidildad institucional

Por su parte, el Centro de Documentación de Honduras (CEDOH), indica que durante muchos años Honduras había olvidado la violencia político institucional que provenía del Estado y de los sectores críticos del sistema, hoy en día caracterizada por: El concepto de seguridad centrado en el Estado; la ideologización de la protesta social; la represión generalizada a los críticos del sistema; una profunda militarización de la seguridad pública; la violación de derechos humanos.

Se ha producido una “estigmatización” de la pobreza que plantea que: A mayor pobreza, mayor violencia, lo cual es una conclusión herrada; y añade que “los pobres aparecen involucrados en actividades de delincuencia menor; los antiguos mareros o  pandilleros se han convertido en redes de apoyo al narcotráfico y a las pandillas delincuenciales; siendo la mayor cantidad de homicidios proviene del narcotráfico.

Desde su mirada, no solamente han crecido la inseguridad y violencia, ha crecido también la incapacidad del Estado para enfrentarlas, puesto que el aumento de la inseguridad y violencia está asociado al alto grado de impunidad de los delincuentes. Ineficiencia para producir resultados; politización partidaria de las instituciones y el involucramiento delictivo de los operadores de justicia.

Para la organización Fund for Peace, Honduras es un país en “estado de advertencia” de convertirse en un Estado Fallido, debido a la erosión de legitimidad, altos niveles de corrupción, criminalidad e incapacidad de proveer los servicios básicos.

Los emigrantes hondureños

Según los últimos datos publicados Honduras tiene 722.430 emigrantes, lo que supone un 7,8% de la población de Honduras. Si miramos el ranking de emigrantes vemos que tiene un porcentaje de emigrantes medio, ya que está en el puesto 113º de los 195 del ranking de emigrantes.

La emigración femenina, 420.257 mujeres un 58.17% del total de emigrantes, es superior a la masculina, 302.173 emigrantes varones, que son el 41.82%. Conviene fijarse en que el porcentaje de emigración femenina en Honduras es muy superior a la de emigrantes hombres.

Los principales países de destino de los emigrantes hondureños son Estados Unidos, donde van el 82,97%, seguido de lejos por España, el 5,79% y México, el 2,14%. Aunque en los últimos años, el número de emigrantes hondureños ha aumentado en 22.356 personas, un 3,19%.

Según las mismas entre enero y junio de 2018, 36,580 personas fueron retornadas al país, siendo el 61.9% procedentes de Estados Unidos, el 37.9% de otros países.

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