Tegucigalpa, Honduras (Conexihon).- Las puertas de la justicia se encuentran cerradas en estos ocho años para esclarecer el crimen contra el comunicador Nahum Palacios Arteaga, una de las voces calladas por las balas y la impunidad en su tierra, y este martes se anunció la presentación del caso ante la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH).

Nahúm Palacios Arteaga fue asesinado el domingo 10 de marzo de 2010, frente a su casa de habitación en el barrio Los Pinos, Tocoa, departamento de Colón. De acuerdo con una alerta emitida por el Comité por la Libre Expresión (C-Libre), cerca de las 10:30 de la noche, en un número no establecido por la policía, le dispararon con fusiles automáticos AK-47, recibiendo al menos 20 impactos.

Al momento de su asesinato, Palacios Arteaga tenía 34 años y era director de la “Televisora del Aguán” canal 5 y daba cobertura para Radio Tocoa.

Era reconocido por su oposición pública al Golpe de Estado del 28 de junio de 2009, razón por la que tuvo constantes amenazas. De igual forma, abordaba en sus coberturas temas sensibles como el conflicto por el derecho a la tierra en la zona del Bajo Aguán y la instalación del crimen organizado.

La CIDH otorgó medidas cautelares en favor de Palacios desde el 24 de julio de 2009, sin embargo “las mismas nunca fueron efectivas”, lamentaron las organizaciones que llevan el caso.

En el año 2010, once periodistas y comunicadores sociales fueron asesinados; cinco crímenes ocurrieron en el mes de marzo, entre ellos el de Nahúm Palacios.

En conferencia de prensa, el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH) y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), anunciaron la presentación de este caso ante la CIDH, ya que, en ocho años, este crimen continúa impune.

A consideración de la directora para Centroamérica y México de CEJIL, Marcia Aguiluz, el caso de Palacios Arteaga es importante no sólo por el significado familiar, sino para el ejercicio de la libertad de expresión en el país.

Aguiluz puntualizó que este es un caso “para ilustrar el contexto de violencia que hay en el país”.

Con esta demanda, el COFADEH y CEJIL pretenden generar medidas urgentes que permitan el ejercicio de la libertad de expresión en el país, que protejan a los periodistas, que permitan investigaciones diligentes de manera que, si un periodista o un comunicador social tiene amenazas, sean investigadas de manera que no se ejecuten agresiones contra los profesionales de la comunicación.

A ocho años, el crimen sigue impune en el país “Ninguna persona ha sido sancionada por los graves hechos cometidos contra de Palacios Artiaga”, denunciaron ambas organizaciones.

Este es el segundo caso de un comunicador social que busca justicia ante el sistema interamericano. En julio de 2017, el Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación de la Compañía de Jesús (ERIC-SJ) y la Clínica de Derechos Humanos de la Universidad de California, presentaron una demanda ante la CIDH por el asesinato de Nery Jeremías Orellana, ocurrido en Candelaria, al sur de Lempira el 14 de julio del 2011.

Don Heriberto Palacios, padre de Nahúm, en un evento del COFADEH del año 2016.

Don Heriberto, un padre sin descanso, buscando justicia para su hijo

Recientemente murió, sin saber la noticia que el caso de su hijo tendría litigio internacional. Siempre se le veía en los eventos públicos que el COFADEH realizaba para recordar a las víctimas del golpe de Estado, foros y otras acciones. Era muy ameno en las conversaciones, alegre y optimista. Tomaba la palabra y no era más que para hacer hincapié que una familia exige justicia, en este caso, un padre.

Don Heriberto Palacios, falleció el 27 de febrero de este año. Según información del COFADEH, nunca perdió la esperanza de que se diera con los responsables materiales e intelectuales de Nahúm, a quien describía como “un gran periodista, que no se dejaba sobornar”.

De sus últimas imágenes, fue en un evento de aniversario del COFADEH. Con su gorra negra, su piel curtida por el sol y las ansias de justicia. Buscó información en diversos lugares, nunca se la dieron, “podría malinterpretarla”, aseguró en una entrevista concedida al programa radial "Voces contra el Olvido".

“Lo mataron porque era honesto y no era corrupto”, sostuvo en una entrevista hecha por el Comité por la Protección de Periodistas (CPJ) en julio de 2010, tres meses después de la muerte violenta de su hijo.

Hoy, que don Heriberto ya está muerto, las organizaciones están muy alegres de su legado. Y siempre sus palabras quedan. “Voy a seguir siempre en la búsqueda de justicia y verdad, porque así era Nahum, y a él le daría mucho gusto saber que estoy aquí", compartió en una despedida entre amigos y compañeros en la sede del COFADEH.

Estuvo y estará siempre, hasta que se haga justicia por el crimen del que el sistema judicial hondureño cierra sus puertas.


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