¿Quiénes luchan en Honduras?: lxs jóvenes

Jóvenes elecciones

Por: Fabiricio Estrada

Hace años y medio, atendiendo a la invitación de David Nolasco, participó en el Centro Cultural de España en Tegucigalpa en el ciclo de conferencias Creative Morning, un espacio de juventud para hablar sobre diferentes temas. Mi ponencia fue sobre Las formas del cambio. Para ilustrar mejor mi línea discursiva, entregué a cinco jóvenes de la asistencia un pedazo de teja de barro, un papel en blanco, una computadora portátil, una máquina de escribir y un pedazo de madera.

Les pedí que escribieran sobre ellos lo que querían del mañana. De manera obvia el que recibió la laptop lo hizo más rápido seguido por el de la hoja de papel. Una muchacha, con un aspecto de clase media alta, tenía dificultades con el pedazo de madera y el clavo que se daba para escribir lo mismo que la chica con el pedazo de teja. El de la máquina de escribir se demoró ante la mecánica del montaje del papel y las teclas. Al final tenía sus palabras, su idea sobre el mañana; no más claras y las de la teja y la madera apresuradamente cortas: quiero triunfar, vivir y darles un orgullo a mis padres.

Las ideas necesitan un formato adecuado, los expliqué, y para los modernos que nos sintamos, para los que estamos preparados para ayudar con el cambio, las ideas y los resultados del pasado. y rústico soporte. La modernidad entonces es una conjunción de factores y no solo modernos, aunque la modernidad puede permitirse forzar el nuevo formato. Así es Honduras, les dije, y hay que encontrar el formato adecuado, cambiar para que nuestras ideas y acciones sean claras y exitosas.

Recuerdo que esa mañana porque estaba segura de que entre todos los jóvenes y que tenían todas las tendencias políticas pero que ahora estaban exigiendo un espacio y formato para Honduras que nunca había tenido la rústica y anacrónica clase política del bipartidismo histórico del país. Ha sido esa juventud la que transversalmente ha votado este 26 de noviembre pasado por la Alianza de Oposición.

La juventud del liberalismo de clase media, la juventud surgida de la Resistencia al golpe de Estado del 2009, la que organizó el FNRP y que luego nutrió a LIBRE, la juventud desencantada que ayudó a Nasralla a crear el PAC (Partido Anti-Corrupción), la juventud renovadora de la UD y el PINU, parte de la juventud del Partido Nacional que fue humillada con el fraude que juan Orlando Hernández hizo contra Ricardo Álvarez, los jóvenes de barrios marginales masacrados día y noche, las jovencitas acosadas y estigmatizadas por la doble moral religiosa, los jóvenes amedrentados por casi seis años en las múltiples redadas tácticas de la Policía Militar creada como guardia política, los estudiantes de la UNAH tipificados como delincuentes, lxs jóvenes maestrxs acusados de vándalos y castigados con retrasos de salario, los jóvenes emprendedores recién graduados asfixiados por los durísimos impuestos, por la extorsión dirigida por altos empresarios haciendo uso de sicarios y paramilitares, lxs jóvenes que hace seis años tenían 14 años y que intentaron llegar a la frontera de Estados Unidos pero que fueron deportados, de nuevo hacia un país que casi les dio sentencia de muerte (50 mil muertos por muertes violentas desde le 2006 a la fecha: descuartizados, ajusticiados, torturados) y que los inclina a la delincuencia por la falta de empleo, los jóvenes, las jóvenes que se intentaron suicidar o lo pensaron (existe una enorme incidencia de suicidios en el área rural, la misma que joh señala como reserva de su voto fraudulento), la juventud que no mira horizonte sino que una potencial vida en las gigantescos nuevos presidios o el desempleo más agudo mientras ve cómo solo el joven del Partido Nacional recibe ayuda a cambio de depositar el voto, ya sea comprado o bajo promesa.

Esa es la juventud que ahora ha roto todas los cálculos que los algoritmos del fraude habían censado olvidando o ignorando con cinismo y saña que la misma naturaleza de la juventud tiende a cruzar todas las líneas de contención y aún más cuando la conciencia política y ciudadana ha avanzado como espuma luego de las participaciones en la lucha contra el golpe, en la lucha estudiantil y en las antorchas indignadas contra el robo de los fondos del Seguro Social (utilizados para la campaña anterior de joh, como él mismo confesó en cadena nacional de radio y televisión).

Esta es la generación más acosada y violentada de toda la historia de Honduras, la más desangrada. Cuando consignan en las calles el joh: te metiste con la generación equivocada, es porque es esta generación la que acumuló todo lo sufrido los últimos 15 años, la que fue estigmatizada peyorativamente como marera, terrorista, vulgar, india, negra, chuca, chusma, revoltosa, rebelde sin causa.

Esta es la generación que ya vislumbraba otro formato para expresar sus ideas y que ha votado masivamente por la Alianza de Oposición con Salvador Nasralla a la cabeza, un fenómeno político que liga a la perfección con el desenfado y frescura de la juventud más atrevida y valiente, también, de toda nuestra historia nacional.

Ya sea con un pedazo de papel, con un pedazo de papel, con un pedazo de madera, un clavo, un lápiz o un teclado (el infoactivismo) para utilizar todos los medios para liberar el fraude y la muerte que representa la dictadura que intenta Juan Orlando Hernández.