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Por: Claudia Sánchez Cárcamo*

Solía decirnos la disidente, bohebria, mordaz poeta y suculenta actriz Juana Pavón que “Honduras tiene nombre de Mujer”, quizás por ser una nación que arrastra los males machistas y colonialistas de la seudo “Conquista” en una vorágine, mineral sin alma Honduras obligo de América gemela continental de África, separadas por un abrir y cerrar de pangueas, movimientos tectónicos cuyas cicatrices curaron el salitre del mar Adriático.

Por: Roxana Vásquez*

“Ni siquiera los muertos estarán seguros si el enemigo vence. Y este enemigo no ha dejado de vencer.” — Walter Benjamin, Tesis sobre la filosofía de la historia, 1940.

 

Esta frase de Benjamin me ha llevado a reflexionar en torno al momento actual del país. Este filósofo era un marxista no-ortodoxo que criticó fuertemente el materialismo histórico hegemónico de la izquierda de aquel momento. Su pensamiento estaba arraigado en el judaísmo, no únicamente como una religión, sino como una episteme; es decir, una atmósfera cognitiva e interpretativa de la realidad. El pueblo judío, como sabemos, ha sufrido una persecución histórica (inclusive muchos siglos antes del nazismo) que probablemente sirvió de antesala al racismo moderno. Uno de los factores que influyó en el sentimiento antisemita, fue la visión inclusiva y plural que esta episteme tiene con respecto a la historia.

Paralelamente al pensamiento indígena, el judaísmo cree que la historia debe ser interpretada como una multiplicidad de visiones que merecen ser contadas. Por eso el Talmud, uno de los textos sagrados de esta religión, es una compilación de todas las discusiones rabínicas que fueron dando lugar al judaísmo y más ampliamente a las religiones abrahámicas.

Por: Juan Almendares Bonilla*

No tenemos poder, no estamos en el gobierno, no tenemos multinacionales, no dominamos las finanzas especulativas. No tenemos nada de eso. ¿Qué es lo que tenemos entonces para oponernos? Nada más que la conciencia.

José Saramago.

Con profundo amor al pueblo hondureño, dirijo esta carta abierta a toda la nación, con el propósito de manifestar el intenso dolor que sentimos por la muerte y condiciones paupérrimas que sufren históricamente y que ocurren a miles de familias, obligadas a migrar del campo a la ciudad y del país a Estados Unidos de América y a otros países del mundo.

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