DESAPARECIDO POR EL ESTADO EL 19 DE ABRIL DE 1988

Por: Sergio Rivera*

30 años han pasado desde aquel mediodía que en el centro de Tegucigalpa dos hombres y una mujer te secuestraron para introducirte en un carro doble cabina color rojo con rumbo a la entonces Dirección de investigación Nacional (DIN) en el barrio abajo de la misma ciudad, fue duro ese día, el sentimiento de impotencia que nos invadió fue fuerte.

Para entonces no existían los teléfonos celulares, las noticias tardaban más en esparcirse, pero Natalia nos avisó rápidamente en la Escuela Superior del Profesorado, en la sede del FER, e inmediatamente hicimos una reunión de emergencia, me acuerdo que Moncadita sin perder tiempo elaboró un afiche con una foto tuya donde andás con aquella camisa roja cuadriculada, y en menos de una hora Mingo el de la fotocopiadora nos regaló como 500 copias para irlas a pegar a todos los colegios y lugares que pudiéramos.

Me fui para el STENEE a buscar la Coordinación del Comité Coordinador de Organizaciones Populares CCOP, allí también estaban consternados y preparando acciones, me fui al INTAE, allí estaban Andrés, Oquelí el chele, Mario, Nectalí, Benjamín, Rito, la china, y otros más que no me acuerdo bien , igualmente encachimbados y tristes, esperamos a que fuera más noche, ya le habían avisado a tu mamá, doña Elvia fue a preguntar por vos, un hombre no negó que estabas allí, pero otro dijo en tono muy fuerte que allí no estabas y que dejáramos de joder.

Comisiones al CODEH, comisiones a COFADEH, comisiones al CCOP, comisiones a los colegios, paso de aulas en la UNAH, en la Superior hoy UPNFM, pintas en las calles, pegas de afiches, diligencias, habeas Corpus, denuncias a los medios, un comunicado en Radio América y la nota de Noe Leiva en diario Tiempo, búsqueda en postas, morgue, y aquella impotencia, jueputa que mierda, te desaparecieron estos perros, tenemos que seguir.

En las mañanas salía el INTAE encabezados por Juan Carlos Cálix, se unía el Hibueras, el Abelardo Fortín, actividad encomendada a los camaradas del Aguilar Paz, encabezados por Amilcar, Sergio y Franklin el pata juca. En la tarde otra marcha aquí venía el Milla Selva, La Superior, La UNAH, estábamos con cólera, teníamos la esperanza de arrancarte de las garras de la muerte hecha gobierno. Jornada nocturna otras marchas. Otra vez el INTAE que dejó de tener clases por un mes, los Baquis y Cornelio llevan una manta con tu rostro, salís más feo que en el afiche pero se vale flaco, creo que fue Moncada el que hizo ese dibujo, abajo dice LIBERTAD PARA RÓGER GONZÁLEZ, pero el tiempo va pasando y no te encontramos.

Una mañana a los días de tu secuestro el entonces vocero de la Fuerza de Seguridad Pública Coronel Manuel Enrique Suarez Benavidez, dijo en una entrevista en Radio América que reconocía que habías sido capturado y estabas en manos de la FUSEP, que alegría flaco, reconocieron que te tenían preso, ya no eras un desaparecido, lloré compa, lloré con el corazón en la mano, que lindo mañana te llevamos comida y tu respectivo paquete de Pinares ese cigarro mentolado que apestaba a zorrillo.

Al rato sale el oficial Aquiles Riera Lunatti creo que era el jefe de la FUSEP, dijo que no te tenían, que más bien te andaban buscando para darte captura por ser guerrillero, primero dijo que eras de los Lorenzo Zelaya, luego dijo que eras del Partido Comunista, o no se qué cosas más, la cosa es que seguías en calidad de DETENIDO-DESAPARECIDO, y otra vez la impotencia.

Ni modo a hacer la huelga de hambre, creo que una de las más prolongadas de la historia nacional, 24 días solo tomando agua y miel, se enferma doña Elvia, varios cipotes en mal estado. Roberto Zelaya del entonces FRU me propone que hable con los demás para que suspendiéramos la huelga de hambre antes que se nos muera otro compa, en la sesión de la noche se decide la suspensión de la misma, ese si fue un golpe duro, sabíamos que al soltar la huelga ya no íbamos a tener la misma presión, pues sabiamente la acción servía de núcleo para desarrollar constantes movilizaciones en pleno centro de la ciudad, pero al montar aquellas colchonetas en aquel carro paila desvencijado que no me acuerdo quién lo consiguió, comprendimos que te perdíamos flaco, todo eso fue en medio de una gigantesca marcha del CCOP y organizaciones estudiantiles de todos los niveles.

Al contarte esto se revive el dolor sentido, y parece que 30 años no han pasado, no encontramos tu cuerpo, pero te cuento que tus compañeros año a año te recordamos, pasa el tiempo y seguimos leales a nuestros mártires, no hay año que no peguemos tu afiche, hagamos tus pintas, y siempre en nuestras cabezas tu consigna “¡Que podrán quitarnos todo, pero nunca la alegría!”.

Róger sos uno de los 184 desaparecidos oficiales, vos sabés que habían más, te acordás cuando lloramos a Marcio Sauceda asesinado de un escopetazo en el pecho, el bombero atómico linda gente, también lloramos a Geovany el Obrero y a muchos más asesinados por la dictadura político-militar bajo la doctrina de la seguridad nacional, a estas alturas ya te encontraste con el chele Oquelí, con Moncho Alvarez, con Roberto Zelaya, con Cornelio, con Joel Sady, con Oscar Padilla y tantos camaradas que ya no están a lo mejor ya te pusieron al tanto que seguís vivo en nuestros corazones, que no te olvidamos y a eso le temen tus enemigos.

Los que te torturaron y mataron le tienen miedo a que te recordemos, porque cada golpe de ellos fue en vano, se jodieron, no pudieron matarte, ven tu rostro en las calles, oyen tus consignas y te ven multiplicado en la Juventud que recogió tu bandera del charco de sangre en que la sumergieron y la enarbolaron frente a tus asesinos, y hoy guía nuevos procesos, nuevas luchas que al final es la misma senda que abriste, desafiando la muerte.
Róger amigo, camarada, hermano seguimos firmes, tal vez con más años, pero seguimos igual de rebeldes, irreverentes, revolucionarios y leales.

30 años camarada, 30 años, sos un desaparecido que se aparece en la conciencia de tus verdugos, con eso basta.

Abril de 2018.

*Dirigente Popular, Catedrático de Letras en la UNAH y amigo personal de Roger.