Por: Juan Almendares Bonilla*

¡El pueblo unido, jamás será vencido! Y cuando exista racismo, opresión de clase, de género, explotación humana, humillación y genocidio, el imperativo categórico es la solidaridad, defender la vida, la dignidad humana y la madre tierra.

A raíz del proceso electoral de Honduras, marzo–noviembre 2021 nos permitimos hacer las siguientes consideraciones a partir del título de esta carta SOBRE LA NEGOCIACION ELECTORAL Y LA SUBASTA DE HONDURAS, porque partimos que tanto en el análisis, como en los participantes de este proceso, se ha hecho caso omiso de los componentes históricos, ideológicos, económicos, políticos y la dominación hegemónica de la geopolítica militar de Estados Unidos de América y sus aliados, los poderes fácticos, mediáticos, tanto nacionales como internacionales articulados a esta dominación imperial.

Contexto

El proceso electoral, se desarrolla bajo un ambiente de desconfianza entre las fuerzas participantes, incertidumbre, pandemia, militarización de la sociedad, altos niveles de corrupción y problemas relacionados con el narcotráfico que involucran a altos funcionarios del gobierno y miembros importantes de la sociedad hondureña.

Se considera la posibilidad de que no haya elecciones generales y que todo dependería del juicio sobre narcotráfico en Honduras que ocurría simultáneamente en Nueva York.

Sin embargo, se desarrollaron las elecciones primarias, las cuales han sido cuestionadas sobre su transparencia por las fuerzas políticas participantes, como resultado de toda esta situación se ha producido una fragmentación de los partidos registrados y un reagrupamiento de fuerzas que están planteando las posibilidades siguientes:  

  • Una alianza de todos los partidos y grupos sociales para derrotar en las elecciones al Partido Nacional en el gobierno, que aparentemente es la fuerza mayoritaria en el país, por tener la fuerza económica y el mayor poder político y militar.
  • La unidad entre partidos y fuerzas sociales, ecológicas, de derechos humanos, religiosas, que aparezcan como una alternativa frente a los partidos establecidos.

En este proceso de negociaciones, no se menciona que papel desempeña el

Departamento de Estado, el Pentágono, el Comando Sur y los intereses políticos del Partido Demócrata y del Partido Republicano, así como otras fuerzas en América Latina y Europa.

Al proceso anterior, le llamamos negociación electoral para elegir al nuevo gobierno de Honduras y sus respectivas autoridades. Como puede observarse, en estas negociaciones no están las organizaciones populares ni el pueblo.

  

¿Por qué la subasta de Honduras?  

Una de las consignas del gobierno actual fue “Honduras está en venta” se refería con respecto a la minería, megaproyectos de turismo y de zonas especiales de desarrollo, Ciudades Modelo o Ciudades Charter, por otra parte, Honduras está en venta porque es aliado estratégico en la geopolítica militar del Pentágono para agredir a otros pueblos de América latina como Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua. De otra manera, porque se ha utilizado el territorio hondureño contra la guerra del narcotráfico que ha desarrollado el mayor consumidor de droga en el mundo que son los Estados Unidos, donde nunca aparece la blanquitud del narcotráfico.  

[1]En este fenómeno se estima que, durante el golpe de estado de 2009, han muerto Entre 2010 y 2016, cerca de 21 mil jóvenes fueron asesinados, la mayoría escolares (UNAH, 2017)

Entre 2009 y 2017, fueron asesinados 70 periodistas (de estos casos más del 90% se encuentran en la impunidad) y con una militarización de casi todas las instituciones del Estado”

Desde el año 2009, toda la política de estado ha sido hacia la militarización de la sociedad hondureña, la privatización de la educación y la salud y el mayor gasto en armas y en menor gasto social, así como la violación sistemática de los derechos humanos, la acumulación por despojo, la migración del campo a la ciudad y la migración de Honduras hacia Estados Unidos y Europa, han sido propiciadas por la hegemonía militar y económica de Estados Unidos; en consecuencia, es imposible que en el proceso de la negociación electoral en Honduras que están realizando los grupos en conflicto, no exista la participación de la mano invisible del poder de la CIA, el Pentágono y el Departamento de Estado.

En el marco de la negociación del proceso electoral, se presentan varios escenarios que trataremos brevemente:

  1. Este proceso electoral es autónomo y no participa directa e indirectamente la política exterior de Estados Unidos de América, ni otra potencia hegemónica mundial, igualmente ni los medios de comunicación ni empresas transnacionales.
  2. El otro escenario, la responsabilidad de la falta de transparencia de este proceso se debe a la existencia de un gobierno dictatorial y por lo tanto, el cambio del ejecutivo es la solución que garantiza la transparencia del proceso electoral.
  3. La causa electoral que se desarrolle en transparencia, es la garantía de tener un futuro democrático para Honduras.
  4. La conducción de este proceso, debe ser determinado por el diálogo y el acuerdo entre los máximos dirigentes de los partidos mayoritarios debidamente conocidos.
  5. Las organizaciones populares indígenas, garífunas, misquitas, obreras, campesinas y estudiantiles, en el sentido real y práctico, están ausentes de las grandes decisiones sobre el proceso electoral.
  6. El proceso electoral, no puede desarrollarse en forma transparente y democrática porque está controlado por el departamento de Estado, el Comando Sur, que influye la política e ideológica y militarmente, en todos los poderes del Estado, particularmente en la fuerza militar a tal grado que Honduras no es un Estado de Derecho sino es una nación y estado sin derechos, por lo tanto, no hay garantía de soberanía alimentaria, cultural y territorial, mientras esté a merced de las empresas transnacionales.
  7. Existe la idea de desarrollar un proceso participativo donde confluyan todas las organizaciones sociales, políticas y religiosas, derechos humanos, ambientalistas, para promover una asamblea constituyente, originaria y no derivada. Sin embargo, dado que no existe en este momento un movimiento organizado a favor de un proceso transformativo del poder constituyente por parte del soberano, el pueblo, algunos estrategas piensan que existiría el peligro que esta asamblea originaria se transforme en derivada y sea manipulada por el poder dominante conservado.
  8. En la fuerza de oposición, no existe condiciones para alcanzar la unidad, puesto que no existe un proyecto político histórico que sea un movimiento real de la realidad social transformadora en el sentido material, cultural y espiritual que nos constituya una nación que no está en venta y, por lo tanto, que mantiene una soberanía y dignidad histórica, solidaria con los pensamientos de Morazán, Martí y Bolívar.I) Este inciso “i”, corresponde a la indignidad de un sector que plantea seguir los planes de entrega de La Nación a las políticas militares y de hegemonía total de Estados Unidos de América, traicionando los sagrados intereses de nuestra Honduras.

  

¿Cuál es nuestra posición?  

Nuestro respeto a todos los participantes en las negociaciones de este proceso electoral, no estamos acusando a ninguna persona ni a ningún partido, lo que estamos señalando es el principio de autodeterminación de los pueblos y lo vamos a definir bajo lo siguiente:

  1. El primer principio es la autodeterminación y soberanía popular, territorial, cultural de Honduras.
  2. Un posicionamiento sobre toda forma de opresión, clasismo, racismo, y patriarcado.
  3. Seguir los principios morazánicos de la unidad de los pueblos Centroamericanos, y que la educación es el alma libre de los pueblos.
  4. Nunca negociar con el gobierno de Estados Unidos la soberanía territorial, la vida, la dignidad y la cultura de nuestro pueblo, así como traficar aquellos principios que son sagrados, así como violentar los principios de autodeterminación y libertad de los pueblos de América Latina y el Caribe, así como todos los pueblos del mundo para preservar la vida, la paz y la ecología planetaria.

Reitero, nunca hay que negociar los principios a las espaldas del pueblo, por el contrario, debemos sentirnos orgullosos de tener hermanos y hermanas indígenas, garífunas, negras, mestizas y blancas, que, aunque sean pobres, clase media o rica, todos somos humanos, como también debemos amar la madre tierra. Por eso, resulta indignante que un rico o un capitalista de otro país compre una isla en Honduras y le quite el derecho a vivir, mientras niños, niñas y ancianos sufren de hambre, dolor y ausencia de un pedacito de tierra. Por consiguiente, hay que derogar la venta del país a través de las zonas especiales de desarrollo y exigir la libertad de los presos políticos de Guapinol, ambientalistas y Rommel Valdemar.

El pueblo debe demandar su derecho a participar en cualquier negociación del destino de este país y no debe ser exclusivo de una visión de individuos, sino que debe existir participación real de organizaciones populares, indígenas, campesinas obreras, la niñez y la juventud, así como podría ser una nueva asamblea constituyente originaria con independencia de la hegemonía de los países que nos dominan.

Por el respeto a la vida y la dignidad de los pueblos de América Latina y El Caribe.

Tegucigalpa 14 de abril de 2021  

 

*Médico, ex Rector de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), histórico defensor de los derechos humanos. Actualmente es el Director del Centro de Prevención, Tratamiento y Rehabilitación de Victimas de Tortura (CPTRT).

NOTAS

[1] Asesinatos en Honduras http://www.conexihon.hn/index.php/opiniones/1124-que-cambio-en-honduras-a10-anos-del-golpe-de-estado