Por: Rodolfo Cortés Calderón

Todos los seres humanos, hombres o mujeres, sin excepción, somos reacios a los cambios. Indudablemente unos más, otros menos. Pero, ¿por qué nos desagradan los cambios?  Los sociólogos en términos generales catalogan a la sociedad hondureña como conservadora. La Academia de la Lengua, RAE, define a la persona como conservador o conservadora, así: “En política, especialmente favorable a mantener el orden social y los valores tradicionales frente a las innovaciones y los cambios radicales”.

Nosotros desde nuestra tierna juventud tuvimos una fuerte apertura a los cambios, esto sin dejar de reconocer que venimos de una cultura y familia conservadoras, pero con valores. Pero, ¿Por qué somos conservadores? ¿Quiénes definen que seamos conservadores o de pensamiento o conducta de avanzada? En esto tienen que ver mucho la cultura, la familia, la religión y la política.

LAS INFLUENCIAS NEGATIVAS EN NUESTRA ACTITUD CONSERVADORA

En el caso de HONDURAS la escuela, las iglesias, la familia y sobre todo los partidos políticos, principalmente los partidos Nacional y Liberal, ambos conservadores, que desde hace más de 100 años dominan el espectro político nos han adormecido con sus politiqueros labiosos y mafiosos al grado que han castrado nuestros anhelos. Esto no quiere decir que los demás partidos cincuentones no tengan responsabilidad, que sí la tienen, y bastante, como la Democracia Cristiana, el partido Unidad e Innovación, PINU y el Unificación Democrática, entre otros.

Pero, ¿qué decir de las Iglesias? Desde mediados del siglo pasado que se iniciaron los movimientos insurreccionales en nuestra América, ESTADOS UNIDOS, país que domina económica, política, militar e ideológicamente a nuestros pueblos y gobiernos dispuso contrarrestar a través de iglesias neopentecostales, católicas y evangélicas, los procesos de liberación de los pueblos. Desde aquellos tiempos estas iglesias enseñan que la organización comunitaria, la lucha social y la formación liberadora es satánica, una forma de crear miedos entre las personas sencillas para mantener el estatus quo.

Sin embargo, la Iglesia católica asumió desde el año 1891 un fuerte cambio y compromiso en lo que propuso como DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA, DSI, propuesta por León XIII en la Encíclica de “Las Cosas Nuevas” pero muchos sacerdotes o celebradores de la Palabra no la aplican, ni cumplen, más si hay presiones del Imperio o comodidad en su quehacer.

Ahora, imagínese usted si la Iglesia conservadora o la liberadora, es la que forma a la sociedad y la mayor parte de nuestros padres y madres asisten a cultos conservadores, ¿cómo no ser nosotros conservadores u opuestos a los cambios?   

Otro aspecto que fortalece el conservadurismo es la escuela, más tratándose de la nuestra que sólo nos permite ser receptores de ideas y no cuestionadores.

OTRAS OPINIONES SOBRE EL CAMBIO SOCIAL

Pero veamos cómo la página Web DEFINICIÓN.DE entiende el significado de CAMBIO SOCIAL:

“Si importante es conocer el significado del término cambio social, también lo es tener claro el origen etimológico de las dos palabras que le dan forma: Cambio, en primer lugar, deriva del latín. En concreto, procede de “cambium” y puede traducirse como “dar una cosa por otra”. Social, en segundo lugar, también emana del latín. En su caso, procede de “socialis” que significa “perteneciente o relativo a la comunidad de personas”. Una palabra esa que es fruto de la unión de dos componentes latinos: el sustantivo “socius”, que es equivalente a “compañero”, y el sufijo “-al”, que se usa para indicar “relativo a”.

Se denomina cambio social a una modificación importante en la estructura de una sociedad. Estos cambios pueden producirse en los valores, las tradiciones, las normas o las manifestaciones materiales de la comunidad en cuestión.

La política, la sociología, la economía y la historia son ciencias que estudian los cambios sociales. Las alteraciones de la sociedad pueden producirse de diversas maneras. Hay cambios que son progresivos y que se constituyen como el resultado de una evolución histórica, mientras que otros son abruptos y se generan a partir de una revolución u otro fenómeno.

Es importante mencionar que los cambios sociales pueden surgir en el seno de la comunidad o ser impulsados por las clases gobernantes. Los procesos son dinámicos y pueden adquirir distintas direcciones con el tiempo”.

 

CONCLUSIONES

·        Si en la vida histórica de la humanidad no hubiese habido cambios, viviríamos en la etapa de las cavernas, la época de la esclavitud, en la edad media o la era de los bárbaros.

·        Nadie debe sentirse mal por ser conservador activo, lo importante es que esté consciente de su actitud y reconozca que por su conducta algunas cosas no cambian.

·        En una sociedad civilizada todos somos importantes y útiles, no importa cuál sea nuestra fe, posición ideológica, sexo o color político.

·        Todos y todas estamos llamados a transformar la sociedad local, nacional, regional y mundial en beneficio de las grandes mayorías poblacionales. Las sociedades del mundo que viven mejor son las que han estado abiertas a los cambios, aún con equivocaciones.

·        En nuestro país el conservadurismo tiene que ver indefectiblemente con la política, las iglesias y la familia.

09 de agosto 2019, DÍA INTERNACIONAL DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS.


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