Escrito por: Ronnie Huete S.

Periodista internacional

Es imparable los millones de seres humanos que huyen por el incremento de las políticas bélicas en el mundo, coordinadas por los países con poderío económico y político en el planeta. 

Los refugiados y asilados políticos en el mundo son obligados a salir de sus países, mayormente por las guerras que son financiadas desde las altas esferas del poder de las naciones imperialistas, al estilo Washington.

El comportamiento de los gobiernos de los Estados Unidos de América pareciera ser inspirado por las 10 plagas de Egipto, cuando los insectos en su instinto animal arrasaron con la riqueza natural que poseía la nación africana en ese momento, de la historia universal de la humanidad.

Washington DC, 21 de junio de 2019. Como ya es conocido por todos, la plaga de las langostas arrasa con toda riqueza natural, hasta dejar en la ruina a la cosecha de alimentos.

De similar forma es el comportamiento avasallador de las naciones poderosas en el mundo, siendo el más claro ejemplo, los Estados Unidos de América.  

Este brutal comportamiento a ocasionado el desplazamiento forzado de millones de habitante en el planeta tierra, y por tal motivo el 20 de junio se celebró el día mundial para recordar a los refugiados en el mundo.

Según un reporte de la Agencia para los Refugiados de las Naciones Unidas (ACNUR) en el año 2016, habían más de 65 millones de personas desplazadas.

Siendo este desplazamiento la mayor crisis humanitaria que reporta la ACNUR después de la segunda guerra mundial.

Este informe describe que más de 68 millones de personas fueron forzadas a huir de sus hogares en 2017 como resultado de la guerra, persecución política, criminalidad, conflictos internos entre otras anomalías que han destruido el Estado de una nación.

El conflicto bélico en Siria es una fuerte atenuante para que el numero de refugiados en el mundo haya aumentado, pero la ACNUR también describe que hubo un crecimiento sustancial producido por nuevos desplazamientos en otros países como la República Democrática del Congo, Sudan del Sur y Myanmar.

“En 2017 una persona fue desplazada cada dos segundos y una de cada 110 personas en el planeta es refugiada, desplazada interna, o está buscando asilo”, asegura uno de los más recientes reportes de la ACNUR.

Y mientras estas estadísticas nos hacen recordar que existen en el planeta personas que huyen para seguir viviendo, ayer se recordó este día como el “día mundial de los refugiados”.

Sin embargo, la lógica capitalista mundial enajena a la humanidad al individualismo y reduce la felicidad, al consumo irracional que producen las sociedades altamente industrializadas lo que ocasiona una enorme amnesia internacional contra la solidaridad, que determina el compartimiento inerte de la humanidad.

En la capital de los Estados Unidos se efectuó un panel de discusión sobre el día mundial de los refugiados y este fue coordinado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en el área de la capital nacional en Washington Distrito de Columbia.

En el evento participaron panelistas que son refugiados en los Estados Unidos y un panelista que apoya un programa de refugio.

Después del evento se desarrolló una conversación amena con los invitados en el panel de discusión, y como es típico de cualquier organización mundial en el mundo que apoya los derechos humanos de los refugiados, condenaron los hechos que suceden en sus países en conflictos.

No obstante, ¿dónde nace el conflicto? en países como Palestina, Sudan, Yemen, Honduras entre otros.

La realidad es que muy poco se habla de las políticas exteriores de los países imperialistas contra las naciones de África, Latinoamérica y demás países que llaman “en vía de desarrollo”.

La injerencia bélica de los Estados Unidos de América y sus aliados en Europa, Israel y oriente medio son catalogados como la columna vertebral que ocasionan los conflictos sociales de naciones como Libia, que en 2011 fue invadida por la administración de Barak Obama y luego continuada por Donald Trump.

Aún se mantiene el discurso de los organismos internacionales de derechos humanos en reducir la problemática de los países en una vertiente meramente interna, sin embargo, la arquitectura social de la destrucción paulatina de estas naciones proviene de los países imperialistas, quienes con sus políticas exteriores buscan la apropiación de los recursos naturales de los países del sur, a como dé lugar. Como si se tratase de una plaga de langostas.

Los éxodos apocalípticos de países como Siria, Libia, Honduras, Palestina, Colombia, entre otras naciones que viven guerras y guerras no declaradas como el caso de Honduras, mantienen una firme injerencia de los mal llamados países desarrollados.

Es necesario que el discurso de los organismos, “preocupados” por los refugiados en el mundo, rediseñen sus declaraciones, condenando el poder imperialista como un arma provocadora de genocidios en el mundo, puesto que sus efectos seguirán provocando éxodos como el reciente ocurrido; de Centroamérica hacia los Estados Unidos.

Detener las políticas sionistas-estadounidenses, contra las naciones que mantienen riquezas naturales, es una de las claves para que la humanidad no siga desplazándose obligatoriamente de sus tierras.

Ya es tiempo que la hipocresía, mediante el discurso de doble moral sea destruido y que los países que aún mantienen una ideología racista de supremacía blanca finalicen de una vez por todas, ya que esto genera atraso, discordia y guerras a escala internacional.

La epidemia mental del racismo y el control del mundo, a través del imperialismo que se reconfigura en un nuevo orden mundial, terminaran destruyendo a lo que hoy se conoce como el planeta tierra.


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