Escrito por: Ronnie Huete S.

Periodista internacional

 Jamás se había visto tal aberración política en la historia del país que más ha promovido la democracia en el mundo, y que incluso en nombre de ella, han engendrado guerras y destrucción internacional.

Donald John Trump es el presidente número 45 de los Estados Unidos de América y posiblemente el ultimo que tenga este país norteamericano, tal y cual lo señala el reconocido cineasta de origen estadounidense, Michael Moore.

 

Washington DC, 6 de junio de 2019. Con la agudización de los conflictos internos en los Estados Unidos de América, la era de Donald Trump, mantiene su plataforma como el bufón del imperio en todo el mundo.

Su agenda gubernamental lo hizo viajar a su aliada Inglaterra en donde fue recibido con desprecio y burla, puesto que, en los últimos 3 años de su gobierno, sus actuaciones son muy similares a las de un bufón de la edad media.

Sin embargo, más allá de la comedia de Trump, los Estados Unidos de América

(EUA), se hunden en un abismo que difícilmente saldrá de su hondura.

Los conflictos internos que ha generado la cúpula del gobierno de Trump, en cuanto a las reformas migratorias que hieren la presencia latinoamericana y caribeña que vive y trabaja en los EUA, ha hecho retroceder a este país a la mitad del siglo XIX.

Realmente Trump ¿está haciendo “grande” a los Estados Unidos?...

En lo que se refiere a la construcción del nuevo orden mundial, que junto a su homologo el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu están diseñando frente a los ciudadanos del mundo, que callan ante las aberraciones que desarrollan ambos líderes mundiales, ambos hacen lo posible para perfeccionar su mandato.

Pero las primeras víctimas del rediseño del nuevo orden económico mundial son los propios ciudadanos nacidos en los Estados Unidos, quienes en el transcurso de los años se ven más limitados en el acceso humano a los servicios de educación y salud.

Ser ciudadano de los Estados Unidos es similar a una esclavitud moderna digitalizada, en donde todos adquieren una deuda bancaria para pagar su vivienda, educación o salud hasta el resto de sus vidas.

No hay duda, los ciudadanos de los EUA, sufren en carne propia una esclavitud que los aísla a la deshumanización y a la dependencia excesiva de sus objetos digitales en donde pueden realizar todas las tracciones económicas o redes “humanas”, que solo reconfirman a quien sirven realmente.

Por supuesto, sí se describe que la primera víctima de las políticas, del nuevo orden mundial y su bufón, Donald Trump, son los ciudadanos de los EUA, imagínense la precaria situación de los millones de migrantes, que también contribuyen a mantener la deteriorada economía del país más rico del mundo.

La difusión de palabras racistas y los fracasados golpes de Estado a través de twitter como recientemente lo hizo Donald Trump, al mencionar a Juan Guaidó como nuevo “presidente” de Venezuela, es solo un pequeño ejemplo del precipicio a donde conduce Trump, a su propio país.

Sin embargo, un reducido, pero consiente grupo de ciudadanos nacidos en los Estados Unidos, decidieron desafiar al bufón, plantándose en la Embajada de Venezuela en uno de los huecos más ricos en Washington Distrito de Columbia, conocido como Georgetown.

En un entorno de opulencia y derroche de la riqueza que vislumbra a la capital de los Estados Unidos, organismos que defienden los derechos civiles en los EUA, pernoctaron por 36 días adentro de la Embajada de Venezuela, siendo víctimas de violaciones a los derechos humanos al negarles acceso a la comida, agua y energía eléctrica entre otros vejámenes.

Paulatinamente los 4 estadounidenses sufrieron de primera mano lo que pasan los ciudadanos de Venezuela, al ser víctimas de bloqueos económicos internacionales dirigidos desde Washington DC, a través de su guerra hibrida.

Pero la agenda del nuevo orden mundial, no solo se concentra en Venezuela como pieza clave en el control de sus recursos naturales y el petrolero, puesto que el resto del continente americano este encendido en conflictos sociales que protestan contra sus gobiernos de corte fascista.

Este es el caso de Honduras, que en los últimos 10 años es el laboratorio social que mantiene en “shock” a su población y que vive una guerra no declarada o no convencional, puesto que mantiene la tasa de homicidio más altas del mundo.

La transición de gobiernos de facto en Honduras después del golpe de Estado de 2009 ha hecho involucionar su delgado tejido democrático en una narco-dictadura, como ya lo señalan oficialmente medios de comunicación internacionales.

Honduras es un experimento de represión y persecución a todo aquello que se oponga al establecimiento del nuevo orden mundial, muy similar a lo que ocurre en Palestina, cuyo territorio se ha convertido en la cárcel más grande del mundo.

La palestina latinoamericana, Honduras, sirve como un gran experimento de los planes que mantiene Washington DC para reestructurar su hegemonía mundial, mediante este nuevo orden económico que tiene diseñado junto a Israel y su ideología sionista.

Y es que lo que se aplica en Honduras, después se práctica en los demás países de la región latinoamericana y el caribe.

El gran éxodo de hondureños que viajan hacia los Estados Unidos es solo una pequeña prueba del fracaso que fue el apoyar a dictaduras desde el 2009, que solo han incrementado el caos y la miseria total.


Pero el bufón del nuevo orden mundial, Donald Trump mantiene firme su opinión de que los Estados Unidos es una enorme empresa y no un país, y sus venenosas palabras se limitan a la guerra y a la generación de conflictos en todo el mundo, cuyo costo económico millonario, será pagado por los impuestos del pueblo de los Estados Unidos.

La guerra comercial entre China y los Estados Unidos, en el uso de la tecnología entre otras variables económicas, la doble relación diplomática que tiene con su par Ruso Bladimir Putin, y las recientes sanciones económicas contra la nación persa de Irán, son los hilos sionistas que mueven a Donald Trump a un posible conflicto armado a escala internacional.

El tejedor de este hilo de ideología sionista sobre el mandatario de los Estados Unidos de América es una figura poco convencional en los medios de comunicación corporativos, puesto que, al ser familiar cercano del bufón, ha preferido mantenerse a distancia desde su cargo como Consejero Superior del presidente de los Estados Unidos, Jared Corey Kushner.


Mediante este nuevo, pero influyente personaje político en la palestra política internacional, Estados Unidos e Israel han afianzado su amistad, en pro del nuevo orden mundial, mientras exponen a un rabioso bufón lleno de ira e ignorancia y cuyas declaraciones a través de su twitter, pretende diseñar una falsa realidad para confundir a la humanidad posmoderna del siglo XXI, de lo que se avecina realmente con el nuevo orden mundial.


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