Por: Víctor Manuel Ramos

En la megápolis de México, habita una fiel amante de Rafael Heliodoro Valle, uno de nuestras más preclaras figuras de la cultura hondureña y continental. A cargo de esta persona está el Fondo Rafael Heliodoro Valle de la Biblioteca Nacional de México que contiene todos los archivos del poeta, donados al pueblo de México.

Se trata de la Doctora María de los Ángeles Chapa Bezanilla. En su haber intelectual está el importantísimo libro: Rafael Heliodoro Valle, Humanista de América, publicado por la Universidad Nacional Autónoma de México y reeditado en Honduras, con el auspicio del Instituto Hondureño de Antropología e Historia (IHAH) que dirigía Darío Euraque, edición que estuvo a mi cargo como Jefe de Publicaciones del IHAH. Posteriormente, con motivo del Segundo Centenario de la Independencia de México, publicó, en un disco,  Hemerografía de la Independencia de México en el Fondo Rafael Heliodoro Valle, que recoge los artículos de Valle que hicieron referencia al tema de la independencia de México.

Ese amor inconmensurable de la Dra. Chapa Bezanilla hacia nuestro Heliodoro la ha llevado a estudiar afanosamente todo lo que está archivado en el legado de Heliodoro Valle, con una dedicación admirable, con una tenacidad pocas veces vista, con una entrañable pasión que es casi imposible encontrar entre los hondureños.

Honduras, gracias a mis gestiones, ha reconocido esa pasión de la Dra. Chapa Bezanilla por nuestro Rafael Heliodoro: se le incorporó como miembro correspondiente de la Academia Hondureña de la lengua. En el acto de ceremonia de ingreso leyó un importantísimo y sesudo estudio sobre la vida y obra del humanista hondureño, estudio que espera ser publicado en la Revista de la Academia. Posteriormente,  el Ministerio de Relaciones Exteriores de Honduras le otorgó, muy merecidamente, la Medalla Rafael Heliodoro Valle. La Dra. Chapa Bezanilla, junto con Ludmila Valadez Valderrábano, también condecorada por su trabajo sobre Valle, vino a recibir la presea que ha ganado por méritos inconmensurables.

Esa pasión la ha llevado a publicar, recientemente, otro importantísimo libro de Rafael Heliodoro:Encuentros: Entrevistas de Rafel Heliodoro Valle en la prensa mexicana del siglo XX.1910-1955. El libro, un volumen de 375 páginas, nítidamente impreso con el sello prestigioso de la Universidad Nacional Autónoma de México, contiene una recopilación de algunas entrevistas publicadas, como el título de la obra lo dice, en la prensa mexicana del siglo XX y redactadas por Rafael Heliodoro Valle. Ha llegado a mis manos, por una especial atención de la compiladora, a través del correo nacional.

Recibir el paquete, abrirlo, hojear el libro rápidamente, detenerme en el índice y leer la presentación y el Estudio y algunas de las entrevistas ocurrió ipso facto. Debo confesar que quedé maravillado de la capacidad como entrevistador de Valle.

Me interesé, inicialmente por las entrevistas al General Domingo Vásquez, expresidente de Honduras (1893-1894). El general tenía una formación en la universidad francesa y hablaba español, francés e inglés. Fue derrocado por un golpe militar y en la entrevista se queja del pobre estado de Honduras y de su destino incierto. Valle, sin embargo, reafirma, al final del diálogo, su amor por la tierra que le vio nacer. Vi, también, para seguir mis primeras inquietudes sobre el libro, la reseña que sobre el libro de Ramón Otega, El alcázar de cristal, publicado póstumamente en México con el patrocinio del diplomático e intelectual hondureño, D. Jesús Castro. La reseña es un poema en prosa.

Las entrevistas fueron realizadas por Rafael Heliodoro Valle a los más importantes personajes de la cultura mexicana y a aquello famosos que pasaron por la ciudad. Están escritas con un lenguaje exquisito y limpio. Son textos propios de Rubén Darío en sus crónicas, pero escritas en un post modernismo que ya se acerca a los nuevos rumbos de la literatura hispanoamericana y en estilo periodístico totalmente abandonado hoy, por desgracia. En el listado aparecen activistas, actores, antropólogos, archivistas, arqueólogos, arquitectos, caricaturistas, poetas, historiadores,… La lista es inmensa. Todos ellos conversaron con un Rafael Heliodoro Valle empapado de una extraordinaria sabiduría que supo conducir el diálogo y extraer respuestas valiosísimas que nos retratan, de cuerpo e intelecto entero, a los entrevistados y a la época.

En una charla realizada con Alfredo Cardona Peña, Rafael Heliodoro expresa su amor  Honduras, pero se queja de Guaymurolandia, “Honduras es un país en donde  el primero que levanta cabeza tiene enemigos”. Resiente el maltrato que recibió cuando fue destituido arbitrariamente como embajador en Washington, en un acto de perfecto cachurequismo. Valle fue amado por México. A tal grado de que se le ofreció la nacionalidad. Él no quiso, nunca, renunciar a la suya: hondureña. “En cierta ocasión, un Ministro de Relaciones Exteriores me invitó a hacerme mexicano en 24  horas. México siempre ha sido muy mío, alguna vez declaré en Tegucigalpa que si Honduras era mi madre México era mi padre puesto que me había dado educación, estímulo y formación cultural”. Sorpresa llevé cuando compre el libro Cuauhtemoc, de Salvador Toscano, publicado en la Colección Breviarios del Fondo de Cultura Económica. Este libro fue concluido magistralmente por Rafael Heliodoro y contiene un prólogo firmado por el hondureño: una página antológica. La verdad es que México le considera suyo, a tal grado que le otorgó, por vez primera a un fallecido, el Águila Azteca. Loa académicos mexicanos hablan de él con mucho cariño y respeto.

El libro requiere un análisis más sesudo, luego de una tranquila como gozosa lectura. Por ahora me place agradecer a la Dra. Chapa Bezanilla por el envío de su libro y, por supuesto, por ese aporte que hace a la bibliografía sobre nuestro humanista, que más que nuestro es de América. Aporte invaluables de alguien que como la Dra. Chapa Bezanilla, ama como nadie a Rafael Heliodoro Valle.

 


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