París, Francia (Conexihon).- En dos días oscuros y violentos para la libertad de expresión, la organización Reporteros sin Fronteras (RSF), emitió un llamado para “detener la espiral de violencia” hacia la prensa en Honduras; a raíz del asesinato al periodista Luis Almendares.

El pasado 29 de septiembre, RSF condenó el asesinato contra el comunicador y urgió al Estado hondureño para que identifique “lo antes posible” a quienes ordenaron el ataque, ocurrido en la noche del 27 de septiembre, en la aldea “Mata de Caña” en Comayagua, zona central del país.

Almendares fue víctima de tres impactos de bala que dañaron órganos vitales de su cuerpo. Inicialmente fue ingresado en el Hospital Santa Teresa de Comayagua, horas después fue trasladado al Hospital Escuela Universitario (HEU), en Tegucigalpa, donde falleció a las cinco de la mañana del lunes 28 de septiembre.

El director de RSF para América Latina, Emmanuel Colombié, mediante comunicado de prensa, instó a las autoridades hondureñas a identificar a los responsables materiales e intelectuales “de esta cobarde ejecución y dar preferencia a la hipótesis profesional”.

¿Cuántos asesinatos de periodistas harán falta para que las autoridades reaccionen, para que fortalezcan sus mecanismos de protección y para que pongan en marcha un plan duradero de lucha contra la impunidad de estos crímenes? se preguntó Colombié y puntualizó en su comunicado Reporteros Sin Fronteras.

“Hay que poner fin a esta espiral de violencia en la que sigue hundiéndose la prensa hondureña”, dijo el director para América Latina de RSF.

Almendares, de 35 años, es el tercer comunicador asesinado en Honduras en 2020. Antes, el 01 de julio ocurrió un hecho criminal contra German Vallecillo (hijo) y Jorge Posas, en la ciudad de La Ceiba, departamento de Atlántida. Más del 90 por ciento de los asesinatos contra periodistas, permanecen en la impunidad, de acuerdo con organismos de derechos humanos.

Impunidad fomenta otras agresiones

La organización que aboga por la libre expresión, expuso en su comunicado la situación de los periodistas Wilmer Montoya y Fernando Lanza, agredidos ese mismo domingo por miembros de la Policía Nacional, en la ciudad de La Ceiba, departamento de Atlántida.

Otro caso corresponde al periodista Santiago López, en Santa Rosa de Copán, víctima de campañas de intimidación y amenazas a muerte, éstas últimas por miembros de fuerzas policiales.

Ambos casos, han sido alertados por el Comité por la Libre Expresión (C-Libre) y la Asociación por la Democracia y los Derechos Humanos (ASOPODEHU) en Honduras.

Llamado a fortalecer Mecanismo de Protección

Reporteros Sin Fronteras, hizo un llamado a replantear sus Mecanismos de Protección a la prensa, en un caso donde la violencia contra periodistas es creciente.

 De acuerdo con el reporte sobre la situación de la prensa en Honduras, RSF hizo énfasis en la situación de impunidad que enfrenta las y los periodistas, el cual es “uno de los más elevados del continente”.

Exilio, procesos judiciales, amenazas, agresiones policiales y militares, así como un control informativo ejercido por el régimen que comanda Juan Orlando Hernández, forma parte de una espiral de violencia hacia los y las periodistas opositores a la agenda gubernamental.

De acuerdo con la Clasificación Mundial de Libertad de Prensa que anualmente presenta Reporteros Sin Fronteras, Honduras ocupa el lugar 148 de 180 países, evidenciando que es uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo.


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