Tegucigalpa, Honduras (Conexihon).- En Honduras existen límites claros a la libertad de expresión, así lo refleja la Alianza Regional por la Libre Expresión e Información en el segundo estudio regional de transparencia activa que presentó esta semana, nombrado “acceso a la información en contexto de emergencia sanitaria”.    

El informe señala que dentro de los límites que sufren los periodistas y medios de comunicación de Honduras están; acusaciones y estigmatización de profesionales o medios, amenazas o intimaciones, censuras, detenciones arbitrarias de periodistas, existe impedimentos para la cobertura y discriminación de periodistas o medios a los que se entrega información.

Este segundo estudio actualiza y profundiza el presentado por la misma Alianza en el mes de mayo, sistematizando las condiciones institucionales y prácticas de gestión registradas en los 15 países que conforman la red de organizaciones incluido el Comité por la Libre Expresión (C-Libre), para garantizar el Acceso a la Información Pública (AIP) en el contexto de emergencia de la pandemia COVID-19.

Acceso a la información débil y libertad de expresión sin goce pleno

En el capítulo del acceso a la información, el informe destaca que el sesenta y siete por ciento de los países consultados presentan déficit y debilidades sustantivas para el goce de este derecho, algunos países incluyendo Honduras tienen leyes que regulan este derecho.

También revela que la regulación existe y se aplica detalla que en el mes de marzo se registraron varias modificaciones en los plazos formales para responder solicitudes; sin embargo, el sesenta por ciento de las organizaciones informaron que los plazos vigentes (aún los extendidos) se incumplían.

El estudio también indica que la libertad de expresión en el contexto actual, resulta preocupante ya que el sesenta por ciento de los miembros considera que en su país no hay un goce pleno de este derecho durante la pandemia, en el caso de los países Guatemala, Venezuela, México, Brasil, Bolivia, Honduras, y El Salvador estiman que es habitualmente violentado.

En el mes de marzo C-Libre presentó su informe trimestral, el cuál detalla las agresiones a la libertad de expresión a periodistas y medios de comunicación de Honduras,  también en junio hizo la publicación del boletín 04 denominado “Percepción sobre transparencia y acceso a la información pública” el cual refleja que el país ante la emergencia del COVID-19 ha pasado por ciertos acontecimientos que han marcado la dinámica de la gestión pública 

Noticias falsas aumentan el pánico social

En la sección acceso a información relevante sobre la gestión de la emergencia sanitaria por la vía de la transparencia activa del informe, cita que a la Organización Mundial de  la Salud (OMS) la cuál destaca que el contexto de COVID-19 fue acompañado de un proceso de infodemia, es decir la circulación masiva de noticias falsas aumentan el pánico social.

En cuanto a la calidad y cantidad de información que los gobiernos ponen a disposición de la población, según las organizaciones consultadas dijeron que se publican datos básicos sobre el número de personas infectadas, fallecidas, recuperadas y testeos realizados.

La Alianza se muestra preocupada en cuanto a los datos; al arrojar según infografía que el cuarenta por ciento de las organizaciones cree que la información no se actualiza correctamente, el cuarenta y siete cree que la información publicada es incompleta y el cincuenta y nueve publica en formatos cerrados que impiden su reutilización y análisis.

Uno de los datos que más llama la atención en dicho informe es que en la amplia mayoría de los países consultados no se publica información específica sobre la situación de la emergencia en grupos o ámbitos vulnerables.

Información incompleta de compras y contrataciones

En cuanto a la calidad de la información relativa a la adquisición de equipos e insumos, el informe revela que en los 11 países que publican estos datos el cuarenta y cinco por ciento considera que la información es incompleta y sólo en el treinta y seis de los países los datos son desagregados.

En relación a la calidad de la información que publican los gobiernos el sesenta y cuatro por ciento los considera incompletos y el setenta señala que la información se presenta insuficientemente desagregada todo lo cual dificulta su análisis y reutilización, el sesenta y siete por ciento los considera actualizados; y más de la mitad los evalúa fácilmente accesibles.

En el caso de Ecuador destaca la mala calidad de su política de rendición de cuentas en torno a este asunto: considera que la información disponible al respecto es incompleta, no desagregada, en formatos cerrados, desactualizada y de difícil acceso. Evaluación similar a la realizada por C-Libre, destaca el informe.

Sobre la contratación de personal el estudio revela que solo nueve países publican información vinculada a este aspecto, de los cuales el setenta por ciento considera que la información es incompleta, el sesenta y tres de los datos se encuentran desactualizados y el cincuenta considera que las publicaciones se realizan en formatos de datos abiertos.

Actualmente el Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) denuncia la compra y distribución de mascarillas que el Estado de Honduras ha realizado durante la pandemia, en el informe “La corrupción en tiempos del COVID-19” parte VII. 

Incremento de violencia de género y de violencia intrafamiliar

El estudio revela que las víctimas de violencia de género y de violencia intrafamiliar incrementaron en el contexto de confinamiento, distanciamiento social y reducción de ingresos familiares.

A la vez cita que la Organización de Estados Americanos (OEA) señala que “durante el aislamiento y la cuarentena, se requiere la incorporación de medidas alternativas para la prevención, atención y asistencia a víctimas de diversas manifestaciones de violencia de género en entornos domésticos”.

También menciona que la Secretaria General Adjunta de ONU y Directora de ONU Mujeres, Phumzile Mlambo-Ngcukala, recuerda: Políticas contra la violencia La violencia contra las mujeres ya es una epidemia en todas las sociedades, sin excepción. Todos los días, en promedio, 137 mujeres son asesinadas por miembros de su propia familia. También sabemos que los niveles de violencia doméstica y explotación sexual aumentan en gran proporción cuando hay tensión en los hogares por problemas relativos a la seguridad, la salud y el dinero, sumada a las condiciones propias de los hogares hacinados y confinados.

CONEXIHON hizo una publicación sobre la violencia contra las mujeres en la pandemia, en la cual indicó que al menos 55 mujeres han sido asesinadas durante el confinamiento por la pandemia del coronavirus en Honduras. http://www.conexihon.hn/index.php/dh/35-mujeres/1615-la-pandemia-de-la-violencia-contra-las-mujeres-ni-en-la-casa-ni-en-la-calle