Tegucigalpa, Honduras (Conexihon).- La cobertura ética y crítica sobre la pandemia es indispensable en Honduras, coinciden diferentes voces del periodismo hondureño, aunque reconocen que existen graves condiciones de vulnerabilidad e irrespeto al trabajo de la prensa en nuestro país.

Recientemente el Subdirector General de Comunicación e Información de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, (UNESCO) Moez Chakchouk, destacó la importancia de la seguridad de los periodistas en medio de la pandemia de COVID-19.

Para la UNESCO, los periodistas independientes son especialmente vulnerables en lo que respecta a la seguridad física y psicológica, ya que no siempre tienen acceso a los mismos recursos y al mismo apoyo que los periodistas asalariados.

La seguridad física y psicológica para los periodistas, se hace manifiesta en el marco de la actualidad emergencia sanitaria por el COVID-19.

Este 24 de abril, se cumplen 40 días de iniciada la suspensión de garantías a la ciudadanía como medida de contención a la epidemia del COVID-19, oficializada mediante el Decreto 021-2020, el 15 de marzo el año 2020.

Durante este periodo el Comité por la Libre Expresión (C-Libre), ha emitido un total de 16 alertas por violaciones contra la Libertad de Expresión y Acceso a la Información Publica, entre las que resaltan la obstrucción e impedimentos informativos, campañas de desprestigio, agresiones, suspensiones laborales e incluso detenciones a trabajadores de la información, especialmente luego de suspendidas las garantías constitucionales para el ejercicio de la libertad de prensa.

Por esa razón, Conexihon.hn, entrevistó a cuatro voces del periodismo hondureño, para conocer su punto de vista sobre la situación de los y las periodistas en el marco de la cobertura informativa a la epidemia del COVID-19. 

Milton Benítez

Director de El Perro Amarillo

Los medios de comunicación, nunca han tenido sus prioridades puestas en su personal, quien es el que hace posible la noticia. Un buen número de periodistas, me atrevo a citarte el último dato que nosotros investigamos fue que casi el 40% de los periodistas no tienen seguro social.

La situación es la misma, al igual que en el 2009, durante el golpe de Estado, los periodistas estaban en la calle, expuestos, mal pagados, sin equipos de bioseguridad.

La persona que está en la calle, haciendo coberturas o a veces presentando noticias está expuesta y se ha agudizada más frente a la pandemia donde los que manejan el combate a la pandemia especula, improvisan y no hay datos por lo que se ha tenido que reforzar el periodismo de investigación.

Por otra parte, hay periodistas que tienen que comprar su propia indumentaria, en las farmacias no hay mascarillas ni guantes, el dueño siempre pide la nota. Entonces creo que hacer periodismo en Honduras siempre ha sido riesgoso por la violencia y por la poca cobertura de responsabilidad que tienen los dueños en asegurar que tienen en pagarle el seguro al periodista.

Hoy, la única fuente de información fidedigna son los medios que están transmitiendo desde los adentros de los hospitales y donde hay sospechas de contaminación son los medios de comunicación, muchos de ellos sin protección se arriesgan para mantener informada a la población.

Gilda Silvestrucci

Corresponsal de Telesur y Directora de En La Plaza.

Existen casos de colegas que trabajan, expuestos sin seguridad, expuestos a que algo les pueda suceder, a amenazas, a campañas de desprestigio y estigma. A esto se le suma que los periodistas están con los estándares más bajos en el aspecto económico, que no les permite satisfacer las necesidades básicas por su salario.

Además el periodista generalmente tampoco tiene contemplado un seguro médico y no se puede jugar con el tema de seguridad y protección.

El sistema trata de vulnerar al que no encaja, además bloquean el acceso a la información, porque trabajamos para otros países y ahí empieza la criminalización de un periodista, porque la temática política que no se puede desligar del ejercicio del periodismo porque la mayoría están de los grupos de poder.

El nuevo Código Penal es un atentado no solamente a la libertad de prensa e información, sino que también es un atentado para aquellos grupos que están denunciando las situaciones que están pasando.

El trabajo de la prensa es muy difícil en un contexto como el que tenemos en Honduras, aparte del hostigamiento a la prensa independiente existen marcos regulatorios que nos impiden tener acceso a la información y esto preocupa más con la entrada en vigencia del nuevo Código Penal, pese a estar en emergencia nacional por una pandemia ya el presidente del Congreso Nacional dijo que esta ley va a entrar en vigencia el próximo 10 de mayo.

Lo que queda es que los periodistas son protegidos por el pueblo hondureño porque a la larga siempre será el periodista el que luchara por los derechos humanos en el país.

Emy Padilla

Directora de Criterio HN

La situación en el marco de la pandemia ha puesto en mayor vulnerabilidad a los periodistas que siempre han estado en vulnerabilidad de manera permanente, durante los últimos gobiernos, del golpe de Estado a la fecha se espacios de transparencia además se han aprobado normativas que limitan el acceso a la información.

En la actualidad hay una campaña contra la prensa independiente por parte de los propietarios de los medios corporativos con acompañamiento de funcionarios del gobierno que se sienten afectados por el trabajo y el papel que ha develado la prensa independiente de actos de corrupción.

Se sienten afectados porque se está poniendo en tela de juicio sus buenas ejecutorias, se está develando sus actos de corrupción, esto no les gusta, entonces ellos acuden a la diatriba, a la difamación, a las campañas de desprestigio, al estigma de los medios de comunicación y de los periodistas. 

Hay una campaña abierta diciéndole al pueblo hondureño que los únicos medios creíbles son los corporativos. A esta campaña se les suma el Colegio de Periodistas de Honduras (CPH), cuyo presidente ha dicho en las últimas horas que los medios que tienen trayectoria por sus años de fundación son los únicos creíbles en Honduras, que esos medios se conocen quiénes son y que en las redes sociales hay mucha mentira,  hay muchos periodistas que están en las redes sociales  que difaman y cuentan historias que no son reales. Esto quiere decir que hay un libreto ya establecido.

Criterio.hn fue objeto de un ataque directo por un medio de comunicación corporativo que nos catalogó como “redes fecales” a los espacios digitales que hicieron la denuncia de la reducción del 20 por ciento del salario a todos los trabajadores y la cancelación del pago de vacaciones y una bonificación.

Criterio está jugando un rol en ese sentido y lo está haciendo, por hacerlo hoy nos vemos amenazados por el poder político y económico. Yo antes pensaba que no tenía que hacer la denuncia porque no quiero parecer que soy mártir, no concuerdo con ese papel.

Yo soy una periodista que quiero estar de manera beligerante todos los años que me restan de mi vida y seguir de aquí en adelante y de acá para atrás con mi misma visión. No queremos mártires dentro del periodismo y denunciemos lo que está pasando para que estos grupos frenen sus ataques y vean que no estamos solos, que somos robustos, que somos fuertes y que tenemos consistencia.

César Silva

Periodista UNE TV 

Los colegas que están haciendo trabajos de periodismo de investigación, denuncia, de análisis, de contexto, que hacen periodismo independiente deberán continuar con ese trabajo y más aún buscar unir sinergias, ya que en la unión está a fuerza.

Ahora más que nunca, Honduras necesita unificar los medios de comunicación que estamos del lado de la justicia social y buscar ponerle frenos a esos ataques. Lo propone alguien que conoce en carne propia la cárcel, secuestro y ataques físicos.

Desde el 2009, desde ese entonces fui encarcelado tres veces, fui secuestrado y en enero de 2018 frente al Hotel Marriot fuimos agredidos públicamente, estábamos transmitiendo y la policía nos quebró el equipo, nos sacó del aire y nos golpeó.

Igualmente, el 20 de febrero frente al Hospital Mario Mendoza, Abelardo Carrión intentó apuñalarme en vivo y ya luego la policía que nos agrede en varias ocasiones frente al Consejo Nacional Anticorrupción, un primero de mayo, siempre va la policía y nos reprime y lanza gases directamente contra nosotros; una cantidad de casos. Ahora, amenazas vías telefónicas son frecuentes, hoy (22 de abril, 2020), justo hace poco me estaban llamando para amenazarme.

Mandaron una de esas campañas contra mí colocando el poster, pegaron el poster en los bulevares y también usuarios de Facebook que decía: Se busca, y generaba una campaña de odio. Conózcalo, éste un hombre que le hace daño al país, denúncialo. –decía la campaña, para que me hicieran daño.

Una vez aquí por el Hospital San Felipe se paró un tipo y se me cruzó en una moto con un arma que me iba a matar. Iba con mi familia entonces tuve que guardar la compostura, iba con los niños y con mi esposa y pensé que, si me iban a matar que me maten a mí, porque pude haberlo atropellado.

Él se me puso adelante, ósea, yo pude haber arrancado el carro y lo atropello, pero yo creo que si me quieren hacer daño que me hagan el daño a mí, mi familia no tiene nada que ver. El tipo sólo me insultó, que me tenían en la mira y que ya estaban poco para matarme, pero no quise generar fascismo, matando y matando, no, eso nadie va a querer y eso ha sido lo más relevante en los últimos tiempos. Hacer un periodismo superficial, acomodado a lo que quiere el gobierno tiene muchas más garantías, un mejor salario permanente y ese tipo de cosas.

La situación está específicamente por las condiciones que uno está denunciando y es por eso, no hay duda. Es exclusivamente por eso. Si yo me pusiera en silencio todo bonito no me sucederían estas cosas. Desafortunadamente aquí hasta los testimonios son desechados. La violencia no la podemos parar, pero por lo menos estar bien documentados para tener una realidad clara de lo que estamos haciendo; la responsabilidad humana sería lo más importante.