Tegucigalpa, Honduras (Conexihon).- El 3 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Libertad de Prensa, una oportunidad para evaluar este derecho y defenderlo contra los atentados de su independencia a los medios de comunicación y rendir homenaje a las y los periodistas que han perdido la vida en el cumplimiento de su labor.

“Asesinar periodistas y comunicadores sociales es la mayor agresión a la libertad de prensa, atentar contra uno de los derechos más valiosos que es el de la vida, esto genera temor y terror a los periodistas, es una forma en la que ha ido ocurriendo en Honduras sobre todo porque los asesinatos de más de 70 periodistas han quedado en la impunidad y quienes agreden a la prensa y a los comunicadores saben que es una forma de callar otros comunicadores”, denunció la abogada Kenia Oliva, del Comité por la Libre Expresión (C-Libre).

Asesinatos                                                   

El último asesinato ocurrió el 17 de marzo de este año, en el Barrio “La Ceiba” en el municipio de Nacaome, departamento de Valle, contra el periodista Leonardo Gabriel Hernández (54), que fue atacado por desconocidos cuando se dirigía a su casa de habitación luego de regresar de un centro universitario.

Periodista Leonardo Gabriel Hernández

Una persona que aún no ha sido identificada, le disparó en varias ocasiones causándole la muerte. El periodista Leonardo Gabriel Hernández, era  integrante de la Red de Alertas y Protección a Periodistas y Comunicadores Sociales (RAPCOS-Nacaome) y desde su espacio televisivo “El Pueblo Habla” de Valle TV, se caracterizaba por ser crítico de la gestión del alcalde municipal y de diputados al Congreso Nacional por el departamento de Valle.

El asesinato de periodistas constituye la forma de censura más extrema. Dicha acción no solo vulnera de un modo especialmente drástico la libertad de pensamiento y expresión de la persona afectada, sino que además afectan la dimensión colectiva de estos derechos, señala un informe de C-Libre.

El Estado hondureño no ha cumplido con la obligación de prevención de la violencia contra la prensa en la zona sur aun que desde hace tiempo se ha puesto en conocimiento del Sistema Nacional de Protección a Defensores de Derechos Humanos y Periodistas sobre la situación de riesgo real que enfrentan las y los periodistas en los departamentos de Valle y Choluteca en casos como la criminalización, persecución y campañas de desprestigio contra el periodista Jairo López, la situación del periodista Leonel García y la reciente agresión contra la periodista Melissa Hernández.

La Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (RELE-CIDH), en los casos de violencia contra periodistas llama a los Estados de la región a que actúen “con debida diligencia y agotar las líneas de investigación vinculadas con el ejercicio periodístico de la víctima, tomando en cuenta la complejidad de los hechos, el contexto en que ocurrieron y los patrones que explican el crimen, asegurando que no haya omisiones en la recopilación de prueba y en el seguimiento de líneas lógicas de investigación”. 

Con la muerte de Hernández, suman 77 las personas vinculadas a los medios de comunicación, entre periodistas, locutores, fotógrafos, camarógrafos y propietarios de medios, que pierden la vida violentamente entre el 2001 y abril del 2019, de los cuales el 92% continúan en la impunidad.

Hasta ahora, 15 de los 18 departamentos del país han sido escenario de muertes violentas de personas ligadas a los medios de comunicación. Se exceptúan Ocotepeque, Gracias a Dios y La Paz.


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