Tegucigalpa, Honduras (Conexihon).- El pasado martes, miembros de la Tropa de Inteligencia y Grupos de Respuesta Especial de Seguridad (TIGRES) reprimieron brutalmente a estudiantes universitarios por manifestarse en contra del cierre del Instituto Nacional de Formación Profesional (INFOP) y el incremento del 11 por ciento al costo de la energía eléctrica.


Los gases lacrimógenos se esparcieron por toda el lugar afectando a los estudiantes, maestros y personas que se encontraban en los negocios, los efectos del gas pueden llevar a situaciones de riesgo de muerte a personas asmáticas.


“Es inaceptable que cuatro helicópteros sobrevolaran el campus a baja altura, lo que generó pánico entre las personas que permanecían en dicho espacio. Según relatos desde las aeronaves se lanzó gas tóxico en los predios de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras en Ciudad Universitaria (UNAH-CU)”, condenaron al siguiente día, en un pronunciamiento el Claustro de Profesores de la Facultad de Ciencias Sociales.


El claustro de profesores exigen a las autoridades de la UNAH demanden el cese del uso desmedido del gas lacrimógeno para dispersar a los estudiantes que ejercen su derecho a la protesta y que se solicite a los militares que no se sobrevuele el espacio aéreo del campus para causar terror e intimidación entre las personas que permanecen en el campus.


Justicia amparada por una dictadura


El líder sindical Andelso Flores, sostuvo que “en un Estado fallido, la justicia es amparada por una dictadura y el sistema político ha sido coaptado por el poder ejecutivo que domina los demás poderes del Estado y como parte de la comunidad universitaria y de los movimientos sociales y populares del país, condenamos estas acciones de violencia, represión, violación a los derechos humanos, persecución y asesinato”.


La Fuerza de Dignidad y Unidad Sindical (FDUS), una corriente al interno del sindicato de la UNAH, denunciaron en un pronunciamiento, la posición irracional de las autoridades universitarias al no proteger la vida de la comunidad y llamarse al silencio donde se volvieron cómplices al no reprobar estos hechos que atentan contra las vidas, ya que la contaminación del humo lacrimógeno pone en peligro la salud de todos a morir de asfixia ante la enorme cantidad de gases con la que atacaron las mal llamadas fuerzas del orden que ahora no solo reprimen por tierra sino que también por el aire.


Equipo militar limita libertad de expresión


Del mismo modo la Coalición Contra la Impunidad, condena el uso de equipo militar para limitar la libertad de expresión y en un comunicado consideró que estos comportamientos son al mismo tiempo contrarios a los procedimientos policiales establecidos en el Manual del Uso de la Fuerza de las Naciones Unidas el cual establece que puede hacerse uso únicamente de armas disuasivas.


Sin embargo en transmisiones en vivo de diferentes medios de comunicación, se pudo observar además el uso de resorteras para hacer lanzamientos directos al cuerpo de los estudiantes y ganchos para ingresar a las instalaciones del Alma Máter.


La Coalición llamó a respetar la protesta pacífica de la población que ejerce su derecho y a garantizarlo conforme a los estándares internacionales signados en convenios y tratados de las cuales es suscriptor Honduras.


También subrayaron al Estado hondureño que el derecho internacional hace una distinción fundamental en torno al uso del gas lacrimógeno, considerando que es un tipo de arma química cuyo uso está prohibido para la guerra desde 1993 por la Convención de Ginebra, y aunque a nivel doméstico Honduras lo usa para controlar protestas y disturbios este debe ser el último elemento a considerar.


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