Tegucigalpa, Honduras (Conexihon).- Una rápida triangulación de los testimonios de Devis Leonel Rivera Maradiaga el líder del cartel de “Los Cachiros” y la confesión exclusiva realizada a Conexihon en 2017 de uno de los sicarios del “narcodiputado” nacionalista, vinculan al hermano del presidente hondureño, Juan Antonio Hernández, declarado culpable este día en Estados Unidos de cuatro delitos vinculados al narcotráfico, que incluiría el asesinato de tres periodistas hondureños.

Los nombres publicados en diferentes medios de comunicación son parte del listado de los 78 asesinatos reconocidos por Los Cachiros, sin embargo, pese a tener la información desde hace poco más de dos años el Ministerio Público hondureño, no ha realizado ninguna vinculación al respecto.

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De acuerdo con Rivera Maradiaga, Los Cachiros asesinaron al periodista Nahúm Elí Palacios Arteaga, dos días después de pedir protección tras recibir amenazas de muerte en marzo del 2010. Fue acribillado en colonia Los Pinos de Tocoa, Colón, donde era director de noticias de un canal local.

De acuerdo con una alerta emitida por el Comité por la Libre Expresión (C-Libre), cerca de las 10:30 de la noche, en un número no establecido por la policía, le dispararon con fusiles automáticos AK-47, recibiendo al menos 20 impactos. Al momento de su asesinato, Palacios Arteaga tenía 34 años y era director de la “Televisora del Aguán” canal 5 y daba cobertura para Radio Tocoa.

Nahum Palacios

Era reconocido por su oposición pública al Golpe de Estado del 28 de junio de 2009, razón por la que tuvo constantes amenazas. De igual forma, abordaba en sus coberturas temas sensibles como el conflicto por el derecho a la tierra en la zona del Bajo Aguán y la instalación del crimen organizado en la región norte del país.

La CIDH otorgó medidas cautelares en favor de Palacios desde el 24 de julio de 2009, sin embargo “las mismas nunca fueron efectivas”, lamentaron las organizaciones que llevan el caso. En el año 2010, once periodistas y comunicadores sociales fueron asesinados; cinco crímenes ocurrieron en el mes de marzo, entre ellos el de Nahúm Palacios.

“Lo mataron porque era honesto y no era corrupto”, sostuvo en una entrevista hecha por el Comité por la Protección de Periodistas (CPJ) en julio de 2010, tres meses después de la muerte violenta de su hijo, sostuvo Heriberto Palacios, un hombre que no consiguió la paz de la justicia por el asesinato de su vástago, tras fallecer en febrero de 2018.

Aníbal Barrow

Uno de los crímenes que llamó la atención de los medios fue el secuestro del periodista Aníbal Barrow, en junio de 2013. Inicialmente se consideró un secuestro, pero Barrow murió minutos después del rapto, su cuerpo desmembrado fue encontrado 16 días después en una laguna. “Los Gordos” raptaron al comunicador, Aníbal Barrow, y se lo llevaron aún herido para desmembrarlo ya fallecido.

Aníbal Barrow

El periodista, fue privado de su libertad el lunes 24 de junio de 2013, cuando se desplazaba por la ciudad de San Pedro Sula, a inmediaciones del Estadio Olímpico Metropolitano, horas más tarde. Su vehículo se encontró abandonado con un impacto de bala y sangre, inmediatamente los medios de comunicación y testigos oculares reportaban el hallazgo del cuerpo sin vida del comunicador, pero más tarde, la Policía negaba haberlo encontrado. Hubo toda una confusión que duró 16 días, desde que fue raptado hasta su muerte el 9 de julio de 2019.

El gobierno desplazó su gente en operativos militares, durante 14 días de búsqueda, mientras se hablaba de un posible secuestro del comunicador del norte, ya que nadie lo daba por muerto. El miércoles 10 de julio fue encontrado el cuerpo desmembrado del comunicador, en una laguna ubicada en Villanueva, donde las partes eran alimento para los cocodrilos.

Según declaraciones del testigo protegido e implicado directo en el crimen, Aníbal Barrow murió pocos minutos luego de su rapto, a causa de un impacto de bala en la sien izquierda. Trascendió, en la investigación que un poderoso narcotraficante dio la orden de matar a Barrow, y la ejecución la cumplió la pandilla de “El Gordo”, contratada por un sujeto identificado, como “El Choco”.

Informaciones brindadas por la Red de Alertas y Protección a Periodistas (RAPCOS) indicaron a Conexihon que la esposa de Barrow denunció públicamente que un comunicador ligado a “Los Cachiros” en Tocoa, fue la última persona que habló con Barrow.

Revelación del sicario vincula a “narcodiputado”

De acuerdo con la entrevista realizada por el equipo de investigación de Conexihon, “en nueve años se convirtió en uno de los 16 “gatilleros”, o sicarios, de uno de los jefes de un cartel del narcotráfico, que fue diputado al Congreso Nacional hondureño”.

Encontrar al ex integrante de la MS-13, José (nombre ficticio) no fue fácil, entrevistarlo menos, su condición de seguridad y la información que maneja lo convierten en una pieza clave en muchos casos que conoció, pues, en ocasiones fue hasta representante de su jefe en transacciones de droga, trata de mujeres y tráfico de armas en Colombia.

El sicario se refirió entonces a su “patrón”, como un poderoso diputado, muy conocido y querido, capaz de mandar a matar -con una sonrisa en los labios- a gente que no le complace. Este hombre es testigo y organizó hasta eventos de belleza para reclutar mujeres para la mafia, conoce de los asesinatos de periodistas y de personajes públicos del país, que ocurrieron por orden de su “jefe”, además de cómo la policía convierte a inocentes en culpables o culpables en inocentes, para proteger a los verdaderos asesinos, dijo a Conexihon.

En Los Ángeles ya me enseñaron a negociar con carteles, como realizar la trata de personas, negociar asesinatos en alta escala, es una responsabilidad de liarse con crimen organizado, luego iba a Colombia a dejar armas y mujeres y traía droga, muchos se asustaron porque pretendían negociar con un viejo y me miraban cipote, me quedaban viendo, y me decían ‘vos sos el representante de (el diputado)’, sí, negociemos, les contestaba yo”.
Las operaciones del narcodiputado

Explicó que esas redes de pandilleros operan como brazo del crimen organizado, en este caso eran parte del cartel que lidera el diputado hondureño. “Personalmente yo era un gatillero en el país, mi “jefe” comandaba un poderoso cartel que está vigente, yo era sicario, mi jefe sale en televisión, periódicos, es muy conocido, entonces somos parte de eso”.

“Formé parte del cuadro del pánico, éramos 16 jóvenes de 20 años para abajo, hasta un niño de 13 años era sicario, todos en La Ceiba, Tegucigalpa, y San Pedro Sula”, andábamos como guardaespaldas del diputado.

Aunque el equipo de Investigación de Conexihon insistió para que diera el nombre del diputado, él contestó que es un tipo que, si no lo conocen, nadie creería que es malvado, pero el nombre se lo reservó para más adelante en la historia, solo dijo que fueron varios años de trabajó con él y muchos de sus amigos siguen recibiendo órdenes del legislador.

Listado de periodistas asesinados podría ser mayor

Matar periodistas hondureños no es cosa fácil. No es por la dureza del blanco sino porque la presión contra los criminales se agudiza. Según José Javier, (nombre ficticio) uno de los 16 sicarios de un narcodiputado hondureño, su jefe hasta sonreía cuando daba ese tipo de órdenes. Eso explica porque José Javier ahora vive como un desaparecido.


Hay casos como el asesinato de Alfredo Villatoro, coordinador de noticias de HRN, asesinado en mayo de 2012 que asegura que no la mató su cartel, pero si los apoyaron para sembrar evidencias y desorientar las investigaciones sobre los verdaderos culpables.

Contó que su grupo participó en la ejecución de al menos ocho periodistas, desde 2009 a la fecha, básicamente de la Costa Norte y en el Oriente del país. Empezó por señalar que “el patrón” hacía varios tipos de reuniones, algunas de manera general, a donde invita a personalidades de todo el país, con el fin de agasajarlos en fechas especiales.

Sin embargo, organizaba fiestas a las que invitaba solo a personas que tenían algún vínculo con la organización, ya sea porque actuaban defendiendo sus intereses o porque reciben algún patrocinio particular.

“Narcopastores evangélicos”

En ese sentido, señala que en esas fiestas que eran íntimamente para afines a la organización, vio a varios reconocidos pastores evangélicos, de la capital y de San Pedro Sula, y que recibían fondos producto del narcotráfico, bien lo sabían y así lo aceptaron.

Pero también fue claro al señalar que hubo una ocasión en que dos pastores invitados, uno de la capital y otro de San Pedro Sula, que llegaron, recibieron dinero para impulsar sus iglesias. Ellos jamás se enteraron del origen del dinero ni de los vínculos del diputado con el cártel de la droga.

En esas reuniones era muy común encontrar a periodistas muy populares, hubo tres periodistas que sabían antes de que los mataran, que sus colegas serían asesinados. Es más, “ellos mismos dijeron donde vivían, y que personas se relacionaban con ellos, para que los ejecutaran”.

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Hubo varios periodistas mandados a asesinar por mi jefe del 2009 para acá, de la muerte de Alfredo Villatoro, “supimos del caso pero no fue el cartel de nosotros, esas personas nos pidieron ayuda porque vinieron investigaciones fuertes, se les acercaban demasiado, entonces distorsionamos todo, hubo sobornos y amenazas a la policía, plata o plomo, toca todo. A veces se va a la cúpula que manda a los investigadores que ponen pistas que involucren a personas que ni tenían que ver, muchas veces por temor, los policías agarran el dinero, entre plata y plomo se duerme el caso o se mete gente inocente a la cárcel, ahora hay gente presa que se les está pagando, por colaborar se le paga a la familia, pero al salir de prisión se les mata porque son testigos, al final la muerte siempre es la respuesta.

De los últimos crímenes de personas reconocidos en el país opinó que estas personalidades a veces se involucran con el crimen organizado, tienen dinero, poder, pero luego se quieren retirar de los carteles, y el que se mete a esto la única salida es la muerte o Dios.

“Hay diputados, periodistas, sacerdotes, pastores, políticos, presentadores de televisión reconocidos socialmente, metidos en el negocio del narcotráfico, por eso aparecen muertos al quererse separar de esto”, manifestó José. Volviendo al asunto de los periodistas, manifestó que a algunos los asesinaron porque empezaron a cobrarle dinero a su jefe: el narcodiputado, a manera de chantaje.

En otros casos, el asesinato ocurrió porque estaban involucrados en el cartel, recibían dinero y en algún momento se les podía saber algo de lo que sabían, y en otros casos fue sencillamente para desviar la atención de lo que en algún momento pasaba.

Testimonio del líder de “Los Cachiros”

De acuerdo con el análisis de InSight Crime Los Cachiros fueron uno de los grupos transportistas más grandes de Honduras, que llegaron a acumular un patrimonio neto de casi mil millones de dólares. El grupo estaba conformado por una familia de antiguos ladrones de ganado y se convirtió en un jugador importante en el comercio de cocaína entre organizaciones colombianas y mexicanas.

Se cree que el grupo compraba las drogas a organizaciones colombianas, posiblemente en Nicaragua, así como en su natal Honduras. Luego pasaban la cocaína al Cartel de Sinaloa y a otros grupos mexicanos. Los Cachiros tenían grandes intereses empresariales y políticos, que se extendían hasta la élite hondureña. Tenían contactos importantes en el ejército y en la policía, particularmente en el departamento de Colón, el bastión del grupo.

Devis Leonel Rivera Maradiaga

Luego de las primeras preguntas por parte de la fiscalía la defensa de Tony Hernández hizo su interrogatorio a Devis Leonel Rivera Maradiaga. A continuación, un fragmento del interrogatorio del abogado Omar Malone:

Malone: ¿Comenzaste a cooperar con la DEA en noviembre de 2013?
Cachiro: Si, señor.
Malone: ¿Les contaste sobre las actividades criminales que seguías haciendo?
Cachiro: No estoy entendiendo.
Malone: En el Apéndice A, ¿mató a las tres personas en las líneas 76, 77 y 78 mientras cooperaba con la DEA?
Cachiro: Acababa de empezar a cooperar con la DEA.
Malone: ¿Le dijo a sus contactos de la DEA en Centroamérica que iban a matar a estas tres personas en las líneas 76, 77 y 78 antes de matarlas?
Cachiro: No les dije entonces porque no estábamos hablando de asesinato en ese momento.
Malone: Entonces traficaste más de 150 toneladas de cocaína, ¿verdad?
Cachiro: Eso no es correcto.
Malone: Entonces, ¿cuánto fue?
Cachiro: aproximadamente 130 toneladas.
Malone: ¿Y cuánto dinero ganó?
Cachiro: Aproximadamente $ 50 millones. Está invertido.
Malone: ¿Dónde?
Cachiro: En los políticos, en el acusado y en su hermano Juan Orlando Hernández, a quien le di $ 250,000. ... Más allá del soborno a JOH, compré casas, un avión, ropa, joyas, regalos para mis novias.
Malone: ¿Queda dinero?
Cachiro: Si, lo retiré de los bancos después de que la OFAC nos mencionara. Lo escondí en otro lugar en Honduras.
Malone: ¿Cuándo lo sacaste?
Cachiro: El director del Banco Continental me dijo qué estaban a punto de congelarse nuestros fondos para poder retirarlos justo antes. Alrededor de 100 millones de lempiras.
Malone: ¿Entonces unos 4 millones de dólares estadounidenses?
Cachiro: No sé el tipo de cambio. Jaime Rosenthal me lo dio en efectivo.
Malone: Entonces, ¿dónde te escondiste?
Cachiro: En algún lugar de Honduras. En una tarjeta
Malone: ¿No temías que te siguieran?
Cachiro: No, acababa de sobornar al hermano del presidente.
Nota: En este interrogatorio preliminar se incluye gran parte de las declaraciones vertidas en la audiencia y también los reportes brindados por periodistas como @innercitypress @emilyepalmer @jeffgernst


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