Tegucigalpa/ La Unión (Conexihon).- En sus memorias lo único que queda son los recuerdos, plasmados en una cruz sobre una lápida de cemento. Este es el valor sentimental que la comunidad de Azacualpa ostenta. Sin embargo, una empresa minera pretende socavar el descanso eterno, no ve los recueros, ve oro bajo los muertos.

Un grupo de habitantes de la comunidad de Azacualpa, La Unión, en el departamento de Copán, desde 2012 que inició un proceso de defensa del cementerio de la comunidad y prevalezca el lugar dedicado al descanso de los muertos y no la supuesta veda de oro que existe donde se ubica el cementerio. Todo realizado por la empresa Minerales de Occidente S.A. (MINOSA), subsidiada por la canadiense Aura Minerals.

Hay una colusión entre la corporación municipal y el patronato comunal, quienes se han prestado para que desde el año 2012 MINOSA intervenga en cerro “El Cementerio” extraer y remover los cuerpos de los difuntos.

La Asociación para una Ciudadanía Participativa (ACI-Participa), organización que documentó y divulgó las primeras acciones contra la población en Azacualpa, emitió denunció un comunicado este miércoles, donde expresa que por más de tres décadas han extraído el oro mediante explotación minera cielo abierto.

“Durante ese tiempo, han desaparecido tres comunidades y ahora amenazan con desaparecer hasta los muertos al querer sacar oro del cementerio”, expresó la organización de derecho humanos.

José Ángel López al ser entrevistado por Conexihon

En Tegucigalpa exigieron justicia por sus tierras y sus muertos

Un grupo de pobladores llegó a Tegucigalpa a denunciar lo insólito. ¡Ni sus difuntos pueden descansar en paz! Una empresa minera que explota oro en la zona usurpa la tranquilidad de vivos y muertos. La vida y la muerte tienen precio.

Desde el año 2015, en el occidente del país occidente, mantienen resistencia con el Comité Ambientalista de Azacualpa. Llegaron a la capital para exigir un alto al corte de árboles, a la excavación de los cerros y que respeten el campo memorial, el lugar dónde los familiares visitan en su última morada a sus seres queridos.

En una movilización convocada por la Coalición Nacional de Redes Ambientales (CONROA), el pasado 18 de julio, líderes y lideresas de Azacualpa reclamaron tanto al IV congreso minero que se realizaba en un hotel capitalino y al Congreso Nacional los daños al medio ambiente, producto de las concesiones sin la decisión de las comunidades, que además son indígenas.

José Ángel López es un líder de la comunidad, quien se sumó a la movilización contra la instalación, por cuarta vez del congreso de empresarios mineros. Su petición es clara “queremos que se respeten nuestros derechos y que nuestros seres queridos puedan descansar en paz”.

Los y las pobladoras de Azacualpa no cesan en la defensa de la ubicación del camposanto, porque su derecho, así como defienden que se respete la vida, que no haya más contaminación ni tala del bosque.

“Yo lucho y canto, contra esta hora de espanto, canto porque esos muertos, podrán llegar a sus puertos”, dice un fragmento de una canción del trovador cubano Carlos Puebla. Y la historia de Azacualpa suena igual a esta histórica canción.

En 2012, un estudio hecho por el Centro de Estudios para la Democracia (CESPAD), la situación contra la comunidad se agranda cuando MINOSA comunicó la intención de exhumar y remover aproximadamente 400 osamentas del cementerio de la comunidad y otras más.

Cabe señalar que entre los años 2014 y 2015, 26 líderes de la comunidad enfrentaron procesos penales por su defensa del cementerio.

Permisos para dañar

“La tierra está dañada, no sirve para la siembra y queremos que lo que se llevaron lo regresen, que reforesten

lo talado, esos hoyos que lo vuelvan a rellenar”, dijo López mientras al fondo se gritaban consignas contra la minería, una de ellas en solidaridad con el pueblo de Azacualpa.

Cerros totalmente destruidos y desolados, fisuras en las viviendas, tala de árboles y criminalización son parte de las acciones que enfrentan más de cuatro mil habitantes de Azacualpa, una de las nueve comunidades de La Unión.

En un comunicado público, las y los pobladores exigen que se rellene un hueco de aproximadamente 300 metros de profundidad, ubicado a la par del cementerio, lo que ellas y ellos consideran “un peligro para la comunidad”.

Una manta evidencia el reclamo de la población en Azacualpa. Foto: Irma Lemus

“Al medio ambiente lo irrespetan, si la mina trabaja ese cerro del cementerio, nos iremos en un derrumbe para un invierno fuerte”, sentenció José Ángel López.

El permiso que tienen para corte de árboles es de otra comunidad y no de Azacualpa, alrededor parece que la mina tiene un permiso de la comunidad de San Miguel, con ese consentimiento están violentando los derechos de nuestra comunidad.

No más minería en nuestro territorio, a eso venimos, a solicitarle al gobierno para que nos devuelva la tranquilidad a nuestra comunidad, porque estamos abatidos con una contaminación de polvo y ruido por la maquinaria.

Una volquetada de tierra para la sentencia que ordena detener exhumaciones

El pasado 09 de mayo, el Juzgado de Letras de lo Contencioso Administrativo de San Pedro Sula, admitió un Recurso de Amparo presentado por Víctor Fernández, del equipo legal del Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia (MADJ), donde ordenó “cesar de inmediato” las exhumaciones en el cementerio de la comunidad de Azacualpa.

De acuerdo a una publicación en la página web del MADJ, 48 horas antes (lunes 07 de mayo), se presentó la acción a solicitud de pobladores y pobladoras de Azacualpa en la sede judicial de San Pedro Sula parar las exhumaciones de cadáveres desarrolladas por la empresa mercantil Minerales de Occidente S. A. de C. V., conocida por sus siglas MINOSA, culpable del desplazamiento de varias comunidades y del permanente conflicto en la zona.

A pesar de esta sentencia, la amenaza contra el Cerro “La Bufa”, como le llaman en la comunidad sigue latente “no queremos más exhumaciones, que se respete la muerte de nuestros seres queridos, que nos dejen en paz”.

En el comunicado entregado durante la movilización contra la minería, pobladores y pobladoras exigieron a la subsidiaria Aura Minerals como a MINOSA, que abandone “de una vez por todas” su intención de explotar el cerro “El Cementerio”.

La comunidad pidió una investigación hacia la municipalidad de La Unión, por prestarse para la explotación del cementerio. Cabe señalar, apuntó el comunicado de la población, que el 11 de enero de 2015, hubo un acuerdo producto de un Cabildo Abierto en donde se acordó el “NO cierre del cementerio de la comunidad”.

Voces internacionales exigen alto a las exhumaciones y campañas de desprestigio

Organizaciones europeas en solidaridad con Honduras, se encuentran en alerta frente a las violaciones a derechos humanos de quienes defienden su territorio en Azacualpa. Por lo que emitieron un comunicado en el que llaman a la defensa del cerro El Cementerio y el cese al hostigamiento hacia las organizaciones que acompañan la lucha de la comunidad de Azacualpa.

A los entes judiciales exhortamos que garanticen el cumplimiento de los amparos judiciales de mayo 2018 y junio 2018 que no permitan la exhumación y la explotación del cerro El Cementerio, apunta la Red Europea de solidaridad con Honduras.

La Red condenó la campaña de desprestigio contra organizaciones que acompañan a la comunidad, tales como el Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia (MADJ), la Asociación de Organizaciones No Gubernamentales de Honduras (ASONOG). Dicha campaña de desprestigio es promovida por a empresa MINOSA.

“Elevamos también nuestra voz de alerta a las diferentes delegaciones diplomáticas en Honduras de la Comunidad Europea a sostener su compromiso por velar por el cumplimento de los derechos humanos y por el respeto a la autodeterminación de los pueblos en sus territorios”, concluye el comunicado de la Red Internacional.

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