Tegucigalpa, Honduras (Conexihon).- Tras el brutal asesinato del joven ambientalista de 16 años, Luis Fernando Ayala, el mensaje está claro se busca criminalizar y acallar las voces en contra de los proyectos extractivos y en contra del fraude electoral que vivimos en Honduras.

Así lo sostiene Betty Vásquez, coordinadora general del Movimiento Ambientalista Santa Barbara (MAS), quien compara lo vivido en los últimos días con la resistencia poblaciones en Pajuiles, en el departamento de Atlántida.

“La comunidad de Gualala se manifestó en contra de la instalación de la mina de yeso y mantiene un control territorial en su comunidad, donde el 95 por ciento de la población dijo no a los proyectos extractivos”, sostuvo en declaraciones a Conexihon.

A su criterio, existen jóvenes empoderados y familias enteras vinculadas no solo al MAS como parte de la defensa de sus comunidades, sino además un despertar colectivo de que no solo se trata de un proyecto, sino de un sistema que fomenta el extractivismo y el despojo en las comunidades.

Los pobladores mantienen tres años de lucha contra la instalación del proyecto minero./Fotografía: Radio Progreso

Desde el 15 de diciembre enfrentamos una persecución férrea en contra de los pobladores que se han manifestado en las calles exigiendo, es decir estos jóvenes vienen de procesos de aprendizajes comunitarios y están conscientes de su realidad y del país que tenemos.

Para Vásquez “se trata de un mensaje muy claro para los ambientalistas de la zona”. Aunque por su edad seguramente Ayala no habría votado en las elecciones recientes, su familia sí. Una familia que ha mostrado su compromiso ambiental, al ser de los fundadores del movimiento.

Ayala y su familia han sido miembros activos del Movimiento Ambientalista Santabarbarense (MAS) en el municipio de Gualala, donde hace más de tres años se lucha contra la concesión minera para la extracción de yeso otorgada durante el período del expresidente de facto, Roberto Micheletti, por un período indefinido y que amenaza con desaparecer la comunidad de Arenales en ese municipio.

Reportes de defensores de derechos humanos de la zona, lo torturaron y le amputaron ambas manos.

De las acciones de protesta realizadas en Santa Bárbara en el periodo post electoral, las del MAS han sido fuertemente criminalizadas y perseguidas por los militares y policías. Según la denuncia de los pobladores la semana anterior pobladores de Gualala vieron asediadas sus casas por miembros de la Policía Militar de Orden Público (PMOP), que sin contar con órden de captura violentamente buscaban a líderes del movimiento ambiental.

Brutalidad y tortura

El 14 de febrero, Luis Fernando Ayala, perdió comunicación con su familia, tras salir de Gualala hacia la aldea Concepción del Sur para integrarse a las faenas del corte de café.

Cinco días después, su familia reconoció el cuerpo de muchacho mutilado con severas señales de tortura y sus manos amputadas.

El cuerpo de Ayala fue entregado a su familia 15 días después, después de practicarse una autopsia aparentemente muy rigurosa, por lo que se está a la espera que las autoridades de la Fiscalía continúen con la investigación para dar con los responsables.


Comunicado de la Plataforma del Movimiento Social y Popular del Honduras

La Plataforma del Movimiento Social y Popular de Honduras (PMSPH) expresamos profundo dolor y repudio por el asesinato del joven Luis Fernando Ayala de 16 años, quien participó en acciones por la defensa de la tierra, así como en protestas post electorales en el nor occidente del país.

El cadáver de Luis Ayala fue encontrado hoy en la mañana en la aldea Concepción Sur en el departamento de Santa Barbara, sin manos y con otros signos de tortura. Según integrantes de su organización Luis Ayala fue visto por última vez con vida el día anterior.

Ayala y su familia han sido miembros activos del Movimiento Ambientalista Santabarbarense (MAS) en el municipio de Gualala, donde hace más de tres años se lucha contra la concesión minera para la extracción de yeso otorgada por un período indefinido y que amenaza con desaparecer la comunidad de Arenales en ese municipio.

Es importante recalcar que desde el proceso de elecciones fraudulentas realizado en Honduras en noviembre del año pasado, se han registrado más de 40 asesinatos a hombre y mujeres que se han opuesto al continuismo y proyectos extractivos.

Como articulación nacional, la Plataforma del Movimiento Social y Popular de Honduras nos solidarizamos con el MAS, organización que integra este espacio, condenamos enérgicamente el asesinado de Luis Ayala y exigimos una investigación exhaustiva y castigo a los responsables de este brutal crimen.

Demandamos la desmilitarización inmediata del país, alto a la persecución y asesinato a líderes y lideresas que se oponen a los proyectos del capital transnacional.



 

0
0
0
s2sdefault

Más Leídos