Colón, Vallecito (Conexihon).- 10 horas aproximadamente fue el viaje para llegar desde la capital de Honduras, Tegucigalpa, a la comunidad ancestral de Vallecito ubicado en el departamento de Colón, lugar que fue recuperado por medio de una lucha que emprendió el pueblo garífuna contra narcotraficantes que tenían una pista clandestina donde aterrizaban avionetas cargadas de cocaína.

“Vallecito se ha convertido en una esperanza para el pueblo garífuna y no  sólo para este pueblo, porque es importante mencionar todo el trabajo que se ha venido haciendo desde hace 20 años de territorio liberado, en los cuales estamos impulsando proceso de soberanía alimentaria  y autonomía territorial, es un proceso de trabajo y lucha”, explicó Miriam Miranda, coordinadora de la Organización Fraternal Negra Hondureña (OFRANEH).

Miriam con maracas en las manos bailando al son de los tambores


Durante una semana la organización Madre Tierra y la nueva generación del Movimiento Estudiantil Universitario (MEU), conocieron parte de la soberanía alimentaria en Vallecito  que es el cultivo de coco, una fruta tropical que forma parte de la dieta diaria de los garífunas en los alimentos y otras cosas que producen como el  aceite de coco.

En tabla artesanal rayan cocos para preparar los alimentos

La soberanía alimentaria es el derecho de los pueblos a definir su política agraria y alimentaria, sin la intromisión frente a países  terceros.

Soberanía alimentaria en crisis

Madre Tierra explica que “la soberanía alimentaria está en crisis, a pesar de que Honduras es un país tropical donde hay producción todo el año y de vocación agrícola, que está dejando de producir granos básicos como el maíz y los frijoles por cultivar palma africana y exportarla a Europa y que la usen en productos de belleza, farmacéuticos y en combustible, sacrificando la alimentación del  pueblo para darle comodidades al primer mundo”.

Además agregaron que la lucha por las tierras en el bajo Aguán han significado innumerables muertes para las y los campesinos, con los tratados del año 2010 bajo engaños firmaron acuerdos con el ex presidente Porfirio Lobo, en donde a cambio de tierras tenían que sembrar palma, esto significó esclavitud forzada ya que quienes se llevan el mayor beneficio económico es el dueño de la planta extractora y el comerciante internacional, no los pequeños productores.

 

Lugar donde estaba construida la pista clandestina de los narcotraficantes 

Así mismo sostuvieron, “ para el pueblo garífuna ha significado el despojo de las tierras y de rasgos culturas ya que antes de que se sembrara tanta cantidad de palma le hicieron una campaña sucia al coco que forma parte de la dieta ancestral garífuna eliminando así las plantaciones de coco. A parte solo lo diremos en general pero la producción de palma aceitera también está ligada al narcotráfico”.

Vallecito es un territorio en disputa, donde todos los días hay peligros y amenazas, por lo tanto hay presencia militar por las medidas de protección que se han otorgado, pero la población asegura que ellos son los que verdaderamente protegen y resisten en el territorio para las futuras generaciones.

Presencia de militares que el Mecanismo de protección otorgó a Vallecito 

Madrugar para el trabajo de campo

Desde las 6:00 A.M. los estudiantes universitarios se integraron al trabajo de campo, chapiando con machete, comaliando alrededor de los arbolitos de coco en crecimiento y recolectando aproximadamente 1500 nueces de coco para cultivarlos.

Estudiante bajando un coco para calmar la sed que dejó el trabajo de campo

La universitaria Marilyn Méndez puntualizó, “es un viaje largo y cansado pero cuando llegas te das cuenta que valió la pena el sacrificio que hiciste, desde que llegas sentís la buena vibra qué el lugar te deja y la paz que te trae, empiezas a sentir esa conexión con la tierra y la oportunidad de que las personas de la comunidad te compartan su estilo de vida y hasta sus experiencias de vida personales en la lucha como colectivo,  te transmiten el compromiso que las personas tienen por cuidar el lugar y que también la gente está ahí no sólo para sentirse bien ellos, sino toda la población que vive ahí”.

El MEU colocó una manta en el territorio con la leyenda "volvimos"

El estudiante Jefry Suazo detalló sobre la lucha de OFRANEH, “comprender nuevas realidades, que no son expuestas en la academia nos hace ser autocríticos y otra postura de darle seguimiento y acompañamiento con el objetivo o tarea de ahondar más en las diversas situaciones en que se encuentran los pueblos originarios, además tienen planteamientos claros y precisos, nos hacen ver que el territorio tiene poder y como tal las políticas deben de salir desde el trabajo de base, su cosmovisión nos hace ser sujetos más objetivos y claros en cuanto a saber las necesidades básicas y cómo podemos generar proyectos que vayan encaminados al desarrollo cognitivo referente a alcanzar otros enfoques”.

Los beneficios de Vallecito

Para llegar al mar hay que caminar 30 minutos en los que puedes admirar sus hermosos paisajes y la diversidad de flora y fauna,  después cruzar en una balsa el rio.

los arcoíris decoraban el paisaje por el clima lluvioso y soleado

“Es un territorio único que queda lejos de la playa, actualmente los otros territorios garífunas están en riesgo por la crisis climática al estar cerca de la costa, muchas comunidades se están convirtiendo en zonas donde la gente tiene que migrar porque ya no pueden vivir ahí por todo lo que significa estos lugares peligrosos por la sedimentación del mar”, sostuvo la lideresa garífuna Miranda.

 

Universitarios disfrutando de la denominada playa virgen de la comunidad

Aproximadamente 30 estudiantes hay en la escuela de Vallecito y un día a la semana van al campo a instruirse de la tierra y trabajarla, se espera que en mayo del presente año este funcionando la Universidad Garífuna que implementa una educación popular indígena, única en Honduras ya que enfrenta el sistema extractivista y neoliberal al momento que los estudiantes estén en contacto constante con la tierra, donde también servirá para producir conocimiento y fortalecer la identidad cultural.