Tegucigalpa, Honduras (Conexihon).- “¡Tanto amor y no poder nada contra la muerte!”, dice César Vallejo en uno de sus poemas cumbres, “Masas”. Las fuerzas policiales y militares

hondureñas tienen pavor ante el amor de un pueblo que se moviliza, por lo que responden con violencia.

Al menos tres asesinatos se registran actualmente en el país, desde el sábado anterior, que inició en distintas ciudades del país el denominado “Paro Nacional”, convocado por la Alianza de Oposición contra la Dictadura y el movimiento popular del país.

24 horas antes de que se iniciaran las acciones del “Paro Nacional”, el pasado 20 de enero, la vocera del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Liz Trhrossell instó a las autoridades hondureñas que eviten el uso de la policía militar y las fuerzas armadas para controlar las manifestaciones, funciones para las que no están ni capacitadas, ni equipadas de manera efectiva.

  • Ver declaraciones de portavoz del Alto Comisionado, aquí.

Sin embargo, el fin de semana, en varios puntos del país se registraron violentos desalojos contra la ciudadanía que desconoce la declaratoria del representante del Partido Nacional, Juan Orlando Hernández, cómo presidente reelecto por cuatro años, hecha por el Tribunal Supremo Electoral (TSE).

En la colonia Villanueva de Tegucigalpa, miembros del Comando de Operaciones Especiales (COBRAS) y la Policía Militar de Orden Público (PMOP), lanzaron gas lacrimógeno a mansalva contra los y las manifestantes. Una de esas bombas impactó en la pierna derecha del Periodista Dassaev Aguilar, corresponsal de Hispan Tv para Honduras.

Mientras que en Sabá, departamento de Colón las acciones de protesta  fueron reprimidas a balazos por miembros COBRAS y militares de acuerdo con periodistas que daban cobertura en la zona. Una de esas balas impactó en Anselmo (Telmo) Villareal de 72 años, quien falleció mientras era trasladado a un Hospital de la ciudad de Olanchito, departamento de Yoro.

El domingo, mientras se instalaba la primera sesión del Congreso Nacional (CN), y el oficialismo imponía la elección de una Junta Directiva afín, en los alrededores era reprimido nuevamente un plantón de la Alianza opositora.

Atlántida: Departamento que buscan silenciar con balas

En menos de 10 horas, entre la noche del 22 y la madrugada del 23 de enero, dos líderes del departamento de Atlántida fueron asesinados. Antes de este hecho violento, se desarrollaron acciones de protesta, en el marco del Paro Nacional.

Cerca de las 11 de la noche de este lunes, se reportó el asesinato de Ramón Fiallos, de 65 años, al recibir un impacto de bala, cuando era reprimida violentamente la protesta de la Alianza de Oposición en aquel sector. Fiallos murió en el trayecto a la comunidad de San Juan Pueblo, donde sería ingresado en un centro hospitalario.

“Moncho”, para quienes lo conocieron, estaba organizado en el Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia (MADJ) y coordinaba el núcleo de la comunidad de El Retiro, en Arizona.

Siempre a la oscuridad de lo impune en el país, Geovanny Díaz Cárcamo de 35 años, fue sacado de su vivienda y posteriormente  asesinado en la Comunidad de Pajuiles. Sus captores, de acuerdo a una denuncia hecha por el MADJ, vestían uniforme policial.

Díaz Cárcamo, organizado en el Movimiento Amplio en Pajuiles, participó activamente en las tomas y demás acciones de protesta contra el fraude electoral.

Tanto Ramón Fiallos, como Geovanny Díaz, ejercían la defensa de los bienes comunes de la naturaleza. En el caso del primero en el campamento por la defensa del Rio Jilamito en Arizona y Geovanny con la defensa de la Cordillera “Nombre de Dios” y el Rio Mezapa, en el Campamento de Pajuiles. En ambos ríos, la empresa extractivista tiene puesta su mirada.

Anterior a estos hechos, la noche del sábado 20, en el inicio de la acción nacional de protesta, el coordinador general del Movimiento Amplio, Martín Fernández fue secuestrado en su propia vivienda, al ser rodeada por miembros policiales y militares. Además quebraron los vidrios de su vehículo.

Los liderazgos del departamento de Atlántida, han enfrentado campañas de desprestigio a través de las redes sociales, militarización de algunos municipios, criminalización por la defensa del territorio y los bienes comunes y ahora los asesinatos.

El propio Fernandez, en una entrevista con www.conexihon.hn, alertó de un incremento de la violencia en el departamento de Atlantida.

  • Ver entrevista de Martín Fernandez, aquí.

A la par de las acciones de violencia contra la ciudadanía que defiende su decisión soberana en las urnas y reclama el gane del candidato de la Alianza de Oposición, Salvador Nasralla. El oficialismo se instaura en la sede del Congreso Nacional y, el próximo 27 de enero, se le impondrá la banda presidencial al ilegalmente reelecto presidente, Juan Orlando Hernandez.

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