Tegucigalpa, Honduras (Conexihon).- El silencio toma el control de la embajada de los Estados Unidos en la capital. Su imponente edificio se encuentra sin embajador. Ha pasado 14 días de un proceso

electoral manchado de corrupción y sangre, con un país en “toque de queda”; pero el dinero salió a la luz.

De acuerdo con una publicación de la agencia Reuters, un documento de fecha 28 de noviembre, dos días después del proceso electoral, asegura que el Secretario de Estado del gobierno estadounidense, Rex Tillerson, certificó a Honduras para recibir una nueva asistencia económica.

Honduras, con este reconocimiento de Tillerson, puede optar a una parte de los 644 millones de dólares, asignados por el Congreso de Estados Unidos para el programa Alianza para la Prosperidad.

Mientras que, cifras en poder de organizaciones nacionales e internacionales, verifican un contexto de violencia, represión y muerte contra personas vinculadas a la oposición política-partidaria en Honduras durante el proceso electoral, específicamente en la Alianza de Oposición contra la Dictadura que lleva como candidato a Salvador Nasralla.

Un informe presentado por el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), destaca que posterior al proceso electoral del 26 de noviembre y luego que se instaurara el Decreto PCM- 084-2017, referente al toque de queda, ocurrieron 14 muertes violentas, de las que 12 fueron provocadas por miembros de la Policía Militar del Orden Público (PMOP), creada por Hernández.
Dichas ejecuciones se dieron en cinco departamentos (Francisco Morazán, Cortés, Olancho, Atlántida y Yoro), de acuerdo al COFADEH. Además, agrega que en este toque de queda se registra más de 800 detenciones.

Sin embargo, el gobierno de las barras y las estrellas,   da la espalda a estos hechos y respalda las acciones del actual mandatario hondureño.

En declaraciones del presidente y candidato ilegal Juan Orlando Hernández, esta semana, que recoge Diario La Tribuna, agradeció la decisión manifestada por Tillerson,   “por aprobar la autorización que, de acuerdo   al presupuesto, el Congreso de Estados Unidos solicita   de parte de este alto funcionario para desembolsos de   cooperación bilateral de Estados Unidos con Honduras”.

La política de baja intensidad en este proceso electoral

El destacado periodista Ventura Ramos Alvarado, en su libro “Honduras: Guerra y Anti nacionalidad”, publicado en 1987, señala a la entonces administración del gobierno estadounidense de instaurar en Honduras una “democracia militarizada” supeditada a los intereses de los Estados Unidos.

El maestro Ramos Alvarado amplia en su texto “Todos los organismos de poder en nuestro país tiene asesoría yanqui: el alto mando militar, los cuerpos de policía, así como la Cancillería de la República… la política guerrerista norteamericana condiciona todo este protectorado. La represión interna, destrucción de sindicatos, el control de más de 15 bases militares de agresión, proceden de la misma fuente”.

Al pasar 30 años de la publicación de este texto, y posterior al desarrollo de un proceso electoral que carece de legitimidad de un sector de la ciudadanía, el sacerdote Jesuita Ismael Moreno denunció el silencio que guarda la representación diplomática en el país, ante la represión de las protestas sociales que ocurren después del 26 de noviembre.

Moreno, director de Radio Progreso e igualmente del Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación (ERIC- SJ), en una conferencia de prensa en Tegucigalpa, dejó posicionado su repudio “hacia la política tan evidente de la violación a los DDHH por parte de la embajada de los Estados Unidos”.

Estas violaciones “que ellos las conocen”, detalló Moreno, dan una pública y explícita legitimidad a las acciones de fraude del Tribunal Electoral, por parte de la embajada y del Departamento de Estado, que, para el sacerdote jesuita, “al final son la misma tontería”.

¿Para qué tienen una oficina de derechos humanos en la embajada?, se preguntó Moreno.

Trabajaremos con “el ganador”

La encargada de negocios de la Embajada Estadounidense en el país Chargé Heide Fulton, quien asume como rostro visible, apareció este sábado para reunirse con las autoridades del Tribunal Electoral. Anteriormente, ni en sus redes sociales ni en los comunicados de la sede diplomática, hubo reacciones ante la violencia de agentes policiales y militares contra la ciudadanía en las calles. 

En una corta comparecencia ante los medios de comunicación en las instalaciones del Instituto de Formación Profesional (INFOP), aseguró que las actuales autoridades del Tribunal Electoral, están

siguiendo las recomendaciones de las misiones internacionales de observación en el país y “estamos listos para trabajar con quien gane”.

Sin embargo, desde el mismo país del norte, Patrick Leahy, representante ante el senado por el Estado de Vermont reclamó “con preocupación” sobre cómo ha venido desarrollándose la actividad en Honduras, posterior al domingo 26 de noviembre.

“Desde entonces, las repetidas demoras y el comportamiento sospechoso -que sugiere incompetencia o fraude- por parte del Tribunal Supremo Electoral (TSE) que ha estado registrando las boletas, han incitado a grandes manifestaciones públicas”, dice el senador Leahy.

Mientras este día, aparece a la par del titular del ente electoral la representante de negocios de la Embajada, días atrás, el senador Lealy reclamó que este proceso electoral “ha carecido de trasparencia, lleno de irregularidades y demoras inexplicables”.

En 14 días posteriores al proceso electoral, las preguntas aumentan hacia quien es la cara visible de la embajada estadounidense. Y la ciudadanía tiene muchas más. Por eso este viernes, la ciudadanía culminó su movilización “de las antorchas” frente a la sede diplomática, con muchas preguntas que la representación diplomática no hace mas que escudarse en el silencio, en una Honduras que necesita respuestas, porque el silencio es también intervención.

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