Tegucigalpa, Honduras (Conexihon).- El día comenzó con una enorme ausencia. Este 20 de septiembre se conmemoró dos años del fallecimiento de la lideresa feminista y defensora de los derechos humanos, Gladys Lanza.

Cerca de las diez de la mañana, sus compañeras fueron convocadas hasta donde descansa el cuerpo de “Doña Gladys”, quien murió a los 74 años por problemas en su salud.

En el cementerio que “no en el de los ricos”, sino el que pertenece a la Aldea de Suyapa, fue el espacio para cantarle, para recordar su lucha y su dignidad como lideresa social, a la histórica coordinadora del Movimiento de Mujeres por la Paz “Visitación Padilla”.

Diversos arreglos florales, especialmente girasoles que le gustaban a Gladys, y una fotografía donde aparece con una gran sonrisa, fue parte del altar sobre su tumba.

“Vamos, vamos, vamos, tomadas de la mano, que el sueño de Gladys no será en vano”, cantaban las mujeres de los colectivos de barrios y colonias de “Las Chonas”. Se tomaron de la mano, del pensamiento y también de los recuerdos.

Cristina Alvarado, de la coordinación nacional de la organización feminista fundada hace 34 años, definió a Gladys como “una luchadora incansable, inclaudicable, un ser humano especial para cada una de nosotras”.

La fortaleza del Movimiento, luego del fallecimiento de Gladys radica en los recuerdos, en las lágrimas que evocan su ausencia, en seguirla teniendo viva en el corazón de sus compañeras y hermanas de organización.

Recientemente, en coincidencia con la fecha de su cumpleaños (08 de junio), en Alemania, a Las Chonas les fue entregado el premio “Geroge Fritze”, que lo otorga el Sínodo de Iglesias Protestantes de Colonia.

“Cómo sentimos su pérdida y cómo lamentamos que no esté hoy aquí, aunque es seguro que en el lugar donde está siga sonriéndonos y acompañando nuestras luchas que persistirán hasta devolver a las mujeres hondureñas la dignidad y justicia que se merecen”.

Estas fueron las palabras que la actual coordinadora nacional del “Visitación Padilla”, Merly Eguigure, luego de recibir el premio, en donde realizó una mención especial hacia Gladys.

Su pensamiento político dice ¡Presente!

Cristina Alvarado, al momento de colocar un girasol sobre la tumba de Gladys Lanza. Foto: Conexihon

Según Alvarado, terapeuta de la organización feminista, en la actualidad existe una ausencia de liderazgos, sobre todo de liderazgos creíbles en el país.

“Cuando se juega con las esperanzas de un pueblo que espera justicia, cuando se juegan a las cartas y se reparten los poderes, sentimos esa enorme ausencia de una mujer íntegra, que fue coherente en su lucha en sus pensamientos, en su discurso, pero sobretodo en su práctica”, dijo.

En las diferentes plataformas de las que forma parte el Movimiento de Mujeres por la Paz, permanece un “enorme legado e irrepetible”, una herencia de lucha. Como un reconocimiento, una de las coaliciones, la Tribuna de Mujeres contra los Femicidios (TMCF), optó por llamarse Tribuna “Gladys Lanza”.

Gladys murió con una condena, producto de un juicio en su contra, luego de que a la sede de la organización, llegase una denuncia por agresión sexual cometida por un alto funcionario.

En marzo de 2015, fue condenada a 18 meses de prisión, al ser declarada culpable por el delito de Difamación. Acción interpuesta por el ex director de la Fundación para el Desarrollo de la Vivienda en Honduras (FUNDEVI), Juan Carlos Reyes, denunciado ante la organización de derechos de las mujeres.

Esa condena, la recordó Cristina Alvarado como el proceso en el que “Gladycita” mostró su dignidad a toda prueba.

Evocó el momento en el que se le preguntó a la histórica lideresa feminista ¿Estaría dispuesta a defender a las mujeres o cree en lo que dice las mujeres?, Alvarado recordó su respuesta. “Sí, sí creo en lo que dicen ellas, porque si no creo en lo que ellas dicen, a dónde irían”.

“Que ni se les ocurra que voy a disculparme por defender derechos”

Gladys Lanza y Berta Cáceres en un plantón frente a la sede del Poder Judicial, en Tegucigalpa. Foto: mundubat.org

Gladys y Berta, una conexión de lucha y amor

Para esta semana, se convocó al Juicio Oral y Público contra los ocho implicados en el asesinato de Berta Cáceres, ocurrido el 02 de agosto de 2016 en La Esperanza, departamento de Intibucá.

“Nos la llevaron, nos la mataron…”, fue una de las frases que surgió en una conversación telefónica de Gladys con Cristina, tras conocer del asesinato de la lideresa del Consejo Cívico de organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH).

Gladys siempre insistía en que se debía hacer algo por proteger a Berta, “Está denunciando amenazas graves, está en peligro”.

Parte de estos recuerdos que florecieron recordando la vida y lucha de Gladys Lanza, salió uno memorable. Un abrazo entre ambas lideresas en las afueras de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), en Tegucigalpa.

Cristina Alvarado tiene presente una amistad de muchos años entre Lanza y Cáceres. Gladys estuvo en momentos muy especiales y particulares para Bertita, contó.

Igualmente tanto Lanza, como “Las Chonas” fueron solidarias con la hermana de Berta, Agustina Flores, tras ser criminalizada y puesta tras las rejas del Centro Femenino de Adaptación Social (CEFAS), durante el golpe de Estado de 2009.

“Le visitamos en CEFAS para darle nuestro apoyo y amor, porque así erra Gladys, así amaba ella”.

La defensora definió este amor entregado por Gladys Lanza como vínculos que no están marcados por la sangre, sino por el amor, la solidaridad y el compromiso de años en la lucha.

Un compartir entre las lideresas de barrios y colonias, sumado a las compañeras del equipo coordinador del Movimiento de Mujeres por la Paz fue parte de un acto que no tuvo formalismos, solo recuerdos, alegrías, mucha luz y fortaleza.

“Seguimos anhelando, seguimos nuestra lucha por mejores condiciones y situaciones para las mujeres, un país donde como mujeres podamos ser libres”, puntualizó Cristina Alvarado.

Gladys se fue con la dignidad segura. Con una participación digna y honesta dentro del sindicalismo hondureño, donde tomó la presidencia del Sindicato de la Empresa de Energía Eléctrica (STENEE) a mediados de los años 80. Capturas, amenazas de muerte y la traición de quienes consideró “sus compañeros” a inicios de los años 90.

La que caminó con sus compañeras y denunció el golpe de Estado a través del programa “Aquí entre chonas”. La que combatió a la justicia hondureña en vida. Ya fallecida, el tribunal de justicia le otorgó su sentencia absolutoria. Lo hicieron así, porque no pudieron verla directamente a los ojos.

Así culminó este acto para conmemorar el segundo aniversario del fallecimiento de Gladys Lanza. Su mirada sigue pendiente de la búsqueda de justicia para las mujeres, su nombre permanece, y en fechas como estas, su ausencia persiste.

0
0
0
s2sdefault