Historia contra el olvido; un acto necesario

Historia contra el olvido; un acto necesario

Por: Félix Cesario*

Recordaran, las actuales y futuras generaciones que, LA HISTORIA DE COFADEH, temblorosa gota de roció sobre en los pétalos de la crónica del suspenso.- Surgió con la narración del espanto de el primer desaparecido cuando el pentagono y los serviles militares hondureños personificados en el sanguinario Gustavo Álvarez Martínez, Billy Joya, Alexander Hernández y Roberto Suazo Córdova , implementaron, con la asesoría argentina-chilena e israelita, la Doctrina de la Seguridad Nacional (DSN), en Honduras, país que es la estampa de la espera y del suspenso.

Recordaremos que organizaciones como el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), organizado por mujeres, madres, esposas y familiares de compatriotas que secuestraron y asesinaron en aquellos y presentes años del terror; En estas mujeres imperó mas el dolor que el miedo y colocándose una pañoleta blanca sobre la cabeza, como alas de paz y pintaron una pequeña manta con el rostros de las y los primeros desaparecidos con el lema ¡VIVOS SE LOS LLEVARON VIVOS LOS QUEREMOS!. 

De igual manera recordaran que, tenían una pieza pequeña en el segundo piso en donde un día, funcionó la farmacia “Santa Bárbara”, ahí por el mercado Los Dolores. De ese lugar salían las madres y familiares de los secuestrados y asesinados, rumbo al Parque la Merced. Allí extendían la pequeña manta que les digo y se paraban impávidas, ante el acoso permanente de los “orejas de la  Dirección Nacional de Investigación (DNI), asesinos a tiempo completo de los y las que luchaban por un respeto a la soberanía nacional, mientras estos seres abominables, mantenían un sistema brutal, injusto e inhumano imperante en aquellos años y vigente y mas enrabiado hoy.

La historia registra que estas mujeres sus nombres están en la memoria, aguantaron el acoso brutal militar y el hostigamiento de los miembros del fatídico 3-16, y por mas seguridad, buscaron ubicarse en la plazoleta del Parque “La Merced”. Hace más de 30 años todos los viernes a la misma hora lloviera o relampagueara; es decir a sol y agua ellas, ellas, las culpables de la esperanza y de la perseverancia contra la impunidad. Continúan con los años ahí, imponentes en actitud de espera.

De igual manera y gracias a Dios, estas oraciones de la espera, padre nuestro de la espera, ese que me fue enseñado para perderle el respeto al miedo. Así que las acompañaba con mis poemas a grito partido. También llegaba aquel flaco musical y tierno, Daniel González “Jerónimo” con su guitarra a entonar a todo pulmón y amor sus canciones contestatarias y testimoniales, Juana Pavón y tantos y tantas.

En estos plantones conocí a compañeras como: Zenayda Velasquez, Mery Agurcia, a una niña Nohemí Pérez que exigía justicia por su hermano Samuel, una Ninoska Benitez siempre al frente contra el miedo, una Liduvina Hernandez, Gertrudis Lanza y una Berta Oliva de contextura delgada pero mirada firme, decisiva, pero con una prudencia, herencia de sus ancestros olanchanos. y a tantas que hoy son honorables y patriotas mujeres bellas en la pelea en defensa de los perseguidos..Detenidos y desaparecidos.

Hoy, COFADEH es a diferencia de aquellos años duros en que apenas era conocido por los sicarios y orejas del terror, hoy digo, COFADEH es una globalizada familia con un prestigio de dignidad y respeto ganado a pulso y de una lucha tenaz de la cual soy hijo moto, que suele acudir cada viernes de cada mes al plantón  a reclamar justicia misma más temprano que tarde llegara.

Aquí dejo estos apuntes para cuando, plumas más afiladas y con más conciencia social, inscriban la historia de COFADEH, con la esperanza de no olvidar que a decir de Cesar Vallejo “hay golpes en la vida tan fuertes…yo no sé”. La historia arreglará cuentas allá porque si estamos en vuestra memoria somos parte de esta historia.

* Poeta y Periodista. Ex Catedrático de la Escuela de Periodismo de la UNAH.